20 de septiembre del 2026
Lucas 15:1-7
EL CAMINO DE VUELTA A CASA
“Y al llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido”. Lucas
Hoy dependemos tanto del GPS que muchos ya no sabemos llegar a ningún lugar por nuestra cuenta. Simplemente seguimos las instrucciones, giramos donde nos dicen, sin saber realmente hacia dónde vamos ni por qué. Y cuando el GPS falla, nos detenemos. No sabemos qué hacer. De una manera más profunda, muchos avanzan durante años sin tener claridad sobre hacia dónde van, tomando decisiones sin un rumbo definido. Y aunque en el fondo sienten que están perdidos, cuesta admitirlo. Preferimos seguir adelante como si todo estuviera bajo control, aun cuando el corazón sabe que no es así. Sin embargo, la buena noticia del evangelio es que no estamos solos en ese extravío. El Buen Pastor no espera a que encontremos el camino por nosotros mismos; Él toma la iniciativa. La oveja no encontró el camino sola, no lo buscó con más esfuerzo, no se orientó mejor. El pastor salió. Eso es lo que hace Jesús con quienes están perdidos: no espera que lleguen por sus propios medios, va a buscarlos. Y cuando los encuentra, no los reprende, los carga. El primer paso no es encontrar el camino, es reconocer que estamos perdidos. Eso es más difícil de lo que parece, porque requiere honestidad. Pero es el único punto de partida real. Cuando admitimos que necesitamos dirección, dejamos de depender del GPS que falla y comenzamos a seguir al único que conoce el camino de verdad. Y Él no nos lleva a donde nosotros queremos ir, sino a donde realmente necesitamos estar.
Padre, gracias por la persistencia del Buen Pastor. Danos la alegría de saber que el buen pastor nos carga sobre sus hombros y nos lleva de vuelta a su rebaño. En su nombre, Amén.
Mucha gente cree que su vida emocional no tiene nada que ver con su fe o su desenvolvimiento religioso. No saben que se están engañando. Las enseñanzas del evangelio son un remedio eficaz, para curar las heridas del alma. Nuestro lado emocional puede volverse inestable como las tempestades de verano; traumáticas, turbulentas y dolorosas, como lo que un huracán deja al pasar. A pesar de todo, la gracia de Dios nos da la posibilidad de restaurar, equilibrar y de pacificar nuestros sentimientos más profundos. Es de esta gracia que todos nosotros necesitamos, para enfrentar las tempestades de la vida y mantenernos serenos y equilibrados.
Robert Heerspink
Robert Heerspink fue pastor de varias iglesias, y director del ministerio Back to God (De regreso a Dios). Una de sus pasiones era la escritura, sobre todo, devocionales para el pueblo de Dios.