Salmos 13:1-6
¿POR QUÉ YO? ¿POR QUÉ CONMIGO?
“Señor, ¿hasta cuándo me olvidarás? ¿Me olvidarás para siempre? ¿Hasta cuándo te esconderás de mí?”Salmos 13:1
“El sueño se va. El miedo y la ansiedad se apoderan de mi ser. El pozo es profundo y oscuro, ni siquiera una pequeña luz alumbra mi corazón lleno de pesar. ¡Dios! ¿Por qué yo? ¿Por qué ahora? ¿Qué hice para merecer esto?” ¿Describen estas palabras la situación que estás viviendo? ¿Te encuentras como en un pozo profundo sin salida?
No eres el único que pasa por este desierto seco y ardiente. Muchos se han enfrentado a ese “valle de sombra de muerte”, un desierto de tinieblas y terror. Nadie está libre de este tipo de pesadilla, ni siquiera un rey como David. Él fue un gran rey, con poder sobre las naciones, un hombre amado y admirado. El significado de su nombre es precisamente ese: “amado por Dios”. Y con todo eso, no estuvo exento de pasar por el valle de sombra. En medio del dolor, compartió su tristeza diciendo: “Todo el día ando triste, cabizbajo y deprimido. Estoy completamente molido y sin fuerzas; ¡mis quejas son quejas del corazón!” (Salmo 38:6,8).
Cuando sentimos que el dolor nos aplasta, comenzamos a perder la perspectiva, dejamos de luchar y solo queremos que todo acabe pronto. ¡Pero espera! Dios quiere pasar contigo ese valle. A su lado, el camino será seguro. En los momentos difíciles, Él te tomará de la mano y te guiará por el valle de sombra. En su luz verás la luz.
Señor, no entiendo por qué estoy pasando por este valle tan profundo. Pero sé que tú respondes a mis oraciones y estás conmigo. En el nombre de Jesús, amén.