Salmos 142:1-7
LAS TEMPESTADES DE LA VIDA
“Con fuerte voz clamo al Señor, con fuerte voz le pido misericordia… porque me encuentro sin fuerzas”.Salmos 142:1,6
Las tempestades nos sorprenden. Todo parece estar bien y de repente, enormes olas y fuertes vientos sacuden la calma introduciendo el miedo en nuestras vidas. Eso pasó con los discípulos de Jesús cuando cruzaban el mar de Galilea en una frágil barquilla. Es un incidente que marcó sus vidas que no podía pasarse por alto en los evangelios. Hombres acostumbrados a las tempestades del mar, sintieron temor y clamaron a Jesús para que los salvara. Lleno de compasión y poder, Jesús, con una sola palabra, aquietó el mar y el viento, trayéndoles la calma.
Probablemente ahora estés pasando por tempestades en tu vida. Los vientos te han sorprendido y sacuden fuertemente tu barca. Lo más importante es recordar, en este momento, que Jesús es el mismo de aquella tempestad en alta mar. Su compasión y poder no han cesado y su gracia está disponible en medio de la tormenta. Jesús te ama, él tiene grandes planes para tu vida y quiere estar en medio de tu tempestad calmando tu corazón y enseñándote a tener confianza en Él.
Así como los discípulos, puede ser que te estés preguntando: “¿Quién será éste, que hasta el viento y el mar lo obedecen?” (Marcos 4:35-41). Él es Jesús, el Hijo de Dios, que tiene todo el poder para salvar a los que esperan en él ¡Fíate de Él con todo tu corazón!
Padre, me siento sacudido dentro de esta tempestad, pero es bueno saber que tú estás conmigo en el barco y por eso me siento seguro. En Jesús, amén.