28 de febrero del 2023
Juan 6:1-15
ÚSAME
“Aquí hay un niño que tiene cinco panes de cebada y dos pescados”.Juan 6:9
Hay gente que piensa que Luciano Pavarotti ha sido el tenor más grande que haya vivido. Su talento para cantar era único, como las habilidades para el basquetbol de Michael Jordan o las habilidades para las matemáticas de Albert Einstein. Hay mucha gente que desearía ser como esas personas, aunque sea por poco tiempo. Como creyentes a veces tenemos aspiraciones similares. Qué maravilloso sería si pudiéramos tener el talento de Billy Graham para predicar, o la disposición para cuidar de otros, de la madre Teresa. Nos gustaría ser como ellos, no para ser más importantes sino porque queremos servir al Señor. Queremos hacer grandes cosas para el Señor en gratitud por todo lo que él ha hecho por nosotros al dar su propia vida. Pero nuestra lectura de hoy nos enseña una lección muy distinta. En el milagro de la alimentación de 5 mil personas, jugó un papel importante el niño que ofreció sus panes y sus peces. De la misma manera, para que Pedro llegara a ser el gran apóstol, fue crucial el papel de su hermano menos conocido llamado Andrés, quien le trajo a los pies de Jesús (Juan 1:40-42). Nunca subestimes lo que el Señor puede hacer si nos ponemos a su disposición para servirle. Nuestro Dios “puede hacer muchísimo más de lo que nosotros pedimos o pensamos, gracias a su poder que actúa en nosotros” (Efesios 3:20).
Úsame, Señor, como tú lo desees y dónde y cuándo tú quieras bendecirme para servirte. En el nombre de Cristo, amén.
¡Qué glorioso es el evangelio de Jesucristo! Es una noticia sublime que merece ser pregonada en todos los rincones del mundo. Cada nación está contemplada en el plan de Dios para escucharla, y la tarea no quedará consumada hasta que la tierra sea llena del conocimiento del Señor. Pero qué hermoso es también saber que cada cultura contribuye a un mejor aprecio de esta buena noticia. Hay lugares donde recibir a Jesucristo les ha acarreado oposi- ción y rechazo. En algunas culturas la hostilidad hacia los creyentes se manifiesta con estilos de vida que amenazan con ahogar la buena semilla. Damos gracias a Dios por aquellas regiones donde el evangelio ha ayudado a transformar no solo a individuos sino a sociedades enteras. Es por eso que estas reflexiones buscan motivarnos a recordar que pertenecemos a una comunidad que traspasa las barreras de raza y lengua. ¡Esperamos que Dios a través de su Espíritu Santo nos permita interceder por los hermanos de otras regiones del mundo!
Ministerio Reforma
Este devocional proviene de la pluma de diversos contribuyentes de varias naciones para celebrar la diversidad del pueblo de Dios en distintos continentes.