21 de febrero del 2023
Génesis 5:28-6:12
HIJO DE DIOS
“ Al que llamó Noé, porque dijo: …este niño nos hará descansar”. Génesis 5:29 RV60
Algunas veces los padres esperamos demasiado de nuestros hijos. Pero, con mayor frecuencia, esperamos poco. Nuestra confianza en ellos no es suficiente quizá porque conocemos nuestras propias limitaciones. Nosotros nos contentamos fácilmente con que ellos lleguen a ser como nosotros, lo cual es probablemente la actitud más egoísta que podemos tener. Sin embargo, hay un padre que esperaba grandes cosas de su hijo. Lamec le puso por nombre, Noé, y profetizó que su hijo traería paz, descanso y confort a la humanidad que luchaba sobre esta tierra maldita debido al pecado humano. Muchos adultos que han llegado a ser líderes en la sociedad pueden recordar las oraciones fervientes y los altos ideales de padres piadosos que se atrevieron a soñar en grande por ellos. Los hijos pueden contar si sus padres tenían en ellos grandes esperanzas. Noé, evidentemente creció en una casa como ésta. Desde su nacimiento él estaba destinado a caminar con Dios, y así, tuvo un papel crucial en uno de los eventos más importantes de la historia humana. Su nombre le recordaba el propósito para el cual había sido dedicado. Hoy nosotros ponemos el nombre a nuestros hijos sin algún significado especial. Pero, no lo olvidemos. Nuestra esperanza más grande es que ellos caminen con Dios cada día. ¿Estamos enseñándoles para que así lo hagan?
Padre, al guiar a nuestros hijos en el mundo de hoy, permítenos traerlos a ti para que ellos hagan grandes cosas para tu gloria. En el nombre de Jesús, amén.
¡Qué glorioso es el evangelio de Jesucristo! Es una noticia sublime que merece ser pregonada en todos los rincones del mundo. Cada nación está contemplada en el plan de Dios para escucharla, y la tarea no quedará consumada hasta que la tierra sea llena del conocimiento del Señor. Pero qué hermoso es también saber que cada cultura contribuye a un mejor aprecio de esta buena noticia. Hay lugares donde recibir a Jesucristo les ha acarreado oposi- ción y rechazo. En algunas culturas la hostilidad hacia los creyentes se manifiesta con estilos de vida que amenazan con ahogar la buena semilla. Damos gracias a Dios por aquellas regiones donde el evangelio ha ayudado a transformar no solo a individuos sino a sociedades enteras. Es por eso que estas reflexiones buscan motivarnos a recordar que pertenecemos a una comunidad que traspasa las barreras de raza y lengua. ¡Esperamos que Dios a través de su Espíritu Santo nos permita interceder por los hermanos de otras regiones del mundo!
Ministerio Reforma
Este devocional proviene de la pluma de diversos contribuyentes de varias naciones para celebrar la diversidad del pueblo de Dios en distintos continentes.