22 de febrero del 2023
Hebreos 3:1-6
CONSIDERE A JESÚS
“Hermanos…que han sido llamados por Dios a ser suyos, consideren atentamente a Cristo Jesús...” Hebreos 3:1
Tarde o temprano muchos convertidos a la fe cristiana enfrentan oposición fuerte y se sienten tentados a volver atrás. ¿Por qué deberían ellos sufrir soledad y persecución cuando pueden regresar al confort y la seguridad de su antiguo camino? La carta a los Hebreos se dirige a personas a quienes se les decía que no valía la pena sufrir persecución cuando podían volver a su antigua fe. Después de todo, el antiguo camino de la ley había sido la revelación original de Dios y tenía una rica herencia que llegaba hasta Moisés. ¿De qué forma responden los cristianos a las tentaciones de abandonar la fe? La respuesta es esta: considere a Jesús. Nosotros no llegamos a ser cristianos porque así lo quisiéramos sino por la gracia de Dios. Somos participantes de un llamamiento celestial. Por eso es que las dificultades de la nueva vida no deben desanimarnos. Debemos considerar a Jesús. Él es nuestro apóstol y sumo sacerdote, enviado por Dios y designado para ser nuestro único mediador. Reflexione en este maravilloso Salvador. Él es más grande que Moisés o cualquier profeta. Él es el Hijo de Dios. Recuerda que tú nunca estás solo; tú eres un miembro de la familia de Dios. Tú tienes hermanos y hermanas en todo el mundo. Dios nunca te abandonará. Mira a Jesús, y aférrate a tu confianza en él. Él te da la victoria.
¡Qué glorioso es el evangelio de Jesucristo! Es una noticia sublime que merece ser pregonada en todos los rincones del mundo. Cada nación está contemplada en el plan de Dios para escucharla, y la tarea no quedará consumada hasta que la tierra sea llena del conocimiento del Señor. Pero qué hermoso es también saber que cada cultura contribuye a un mejor aprecio de esta buena noticia. Hay lugares donde recibir a Jesucristo les ha acarreado oposi- ción y rechazo. En algunas culturas la hostilidad hacia los creyentes se manifiesta con estilos de vida que amenazan con ahogar la buena semilla. Damos gracias a Dios por aquellas regiones donde el evangelio ha ayudado a transformar no solo a individuos sino a sociedades enteras. Es por eso que estas reflexiones buscan motivarnos a recordar que pertenecemos a una comunidad que traspasa las barreras de raza y lengua. ¡Esperamos que Dios a través de su Espíritu Santo nos permita interceder por los hermanos de otras regiones del mundo!
Ministerio Reforma
Este devocional proviene de la pluma de diversos contribuyentes de varias naciones para celebrar la diversidad del pueblo de Dios en distintos continentes.