09 de febrero del 2023
Éxodo 3:1-10
PIES DESCALZOS
“Entonces Dios le dijo: No te acerques. Y descálzate, porque el lugar donde estás es sagrado”.Éxodo 3:5
Cuando un pastor estaba a punto de subir a la plataforma para predicar en un templo en la India, le ocurrió algo inesperado. El pastor de la iglesia le dijo: “¿se puede quitar los zapatos?” -De hecho, no sólo él, sino todos los que iban a subir a la plataforma tenían que hacer lo mismo. Nadie puede ocupar el púlpito a menos que lo haga descalzo. Por supuesto, esta práctica tiene un fuerte precedente bíblico. Cuando Moisés estaba en la presencia de Dios en la zarza ardiente, Dios le ordenó que se quitara sus sandalias. En el antiguo mundo israelita, quitarse el calzado era un signo de humildad y respeto. En los países occidentales no nos quitamos el calzado, pero una experiencia como esta nos desafía a reflexionar en la forma que nos acercamos para adorar. Primero, cuando yo adoro ¿realmente tengo en mente que estoy acercándome a la presencia de Dios? En muchos de los casos nos enfocamos más en nosotros, en lo que vamos a recibir de la experiencia de adoración. La adoración descalza nos recuerda que la audiencia real en la adoración es nuestro Dios santo. En segundo lugar, cuando adoro, ¿realmente me humillo delante de Dios? Yo no puedo llegar hasta el púlpito sin hacer morir algo de mi orgullo. ¿Se distingue tu acercamiento regular por la humildad?
¡Qué glorioso es el evangelio de Jesucristo! Es una noticia sublime que merece ser pregonada en todos los rincones del mundo. Cada nación está contemplada en el plan de Dios para escucharla, y la tarea no quedará consumada hasta que la tierra sea llena del conocimiento del Señor. Pero qué hermoso es también saber que cada cultura contribuye a un mejor aprecio de esta buena noticia. Hay lugares donde recibir a Jesucristo les ha acarreado oposi- ción y rechazo. En algunas culturas la hostilidad hacia los creyentes se manifiesta con estilos de vida que amenazan con ahogar la buena semilla. Damos gracias a Dios por aquellas regiones donde el evangelio ha ayudado a transformar no solo a individuos sino a sociedades enteras. Es por eso que estas reflexiones buscan motivarnos a recordar que pertenecemos a una comunidad que traspasa las barreras de raza y lengua. ¡Esperamos que Dios a través de su Espíritu Santo nos permita interceder por los hermanos de otras regiones del mundo!
Ministerio Reforma
Este devocional proviene de la pluma de diversos contribuyentes de varias naciones para celebrar la diversidad del pueblo de Dios en distintos continentes.