08 de febrero del 2023
Apocalipsis 21:15-27
EL REGALO DE LAS NACIONES
“Las naciones caminarán a la luz de la ciudad, y los reyes del mundo le entregarán sus riquezas”.Apocalipsis 21:24
¿Se imagina la experiencia de adorar junto a creyentes de otros países? No pienso en gente que habla tu propio idioma o que pertenece a tu mismo continente. ¿Imagina participar del mismo culto jubiloso de los creyentes africanos y asiáticos? Aunque Cristo está en el centro de la experiencia de adoración, cada grupo de adoradores refleja su propia cultura. Los cantos, la música y la liturgia son distintos. ¡Y lo más maravilloso es que a nuestro Señor le encanta que así sea! La Nueva Jerusalén de Apocalipsis 21, es un retrato de la nueva creación que Cristo establecerá a su regreso. Las doce puertas de la ciudad se abren en cada dirección, símbolo de la manera en que el reino de Dios está abierto a pueblos y naciones de cada rincón del planeta. Y a través de esas puertas, se nos dice que “los reyes de la tierra traerán su gloria y honor a ella”. También aprendemos que “la gloria y la honra de las naciones” serán traídos a esta nueva creación. La nueva creación de Dios será pura y santa. Pero eso no significa que no habrá continuidad con la antigua creación. Los dones culturales purificados de cada pueblo tienen un lugar en el nuevo mundo de Dios. ¡Qué alentador comenzar este día reclamando nuestro mundo para el señorío de Cristo! ¿Qué estás haciendo ahora que tiene valor duradero para la eternidad?
Señor, tú nos has llamado a desplegar el increíble potencial de nuestro mundo. Ayúdanos a construir para la eternidad, para tu honra y gloria. En Jesús, amén.
¡Qué glorioso es el evangelio de Jesucristo! Es una noticia sublime que merece ser pregonada en todos los rincones del mundo. Cada nación está contemplada en el plan de Dios para escucharla, y la tarea no quedará consumada hasta que la tierra sea llena del conocimiento del Señor. Pero qué hermoso es también saber que cada cultura contribuye a un mejor aprecio de esta buena noticia. Hay lugares donde recibir a Jesucristo les ha acarreado oposi- ción y rechazo. En algunas culturas la hostilidad hacia los creyentes se manifiesta con estilos de vida que amenazan con ahogar la buena semilla. Damos gracias a Dios por aquellas regiones donde el evangelio ha ayudado a transformar no solo a individuos sino a sociedades enteras. Es por eso que estas reflexiones buscan motivarnos a recordar que pertenecemos a una comunidad que traspasa las barreras de raza y lengua. ¡Esperamos que Dios a través de su Espíritu Santo nos permita interceder por los hermanos de otras regiones del mundo!
Ministerio Reforma
Este devocional proviene de la pluma de diversos contribuyentes de varias naciones para celebrar la diversidad del pueblo de Dios en distintos continentes.