07 de febrero del 2023
Efesios 2:11-22
QUE LAS PAREDES CAIGAN
“Cristo es nuestra paz. Él hizo de judíos y de no judíos un solo pueblo, destruyó el muro que los separaba...”Efesios 2:14
Aunque el sistema de castas ha sido legalmente abolido en la India, las distinciones de clases permanecen. Anuncios para buscar esposas usan referencias veladas que indican el estatus preferido. Y para los millones de “intocables” (dalit), la vida en el fondo de la escala social continúa llena de discriminación, persecución y violencia. Sin embargo, muchos “intocables” han encontrado en el evangelio algo atractivo. ¿Por qué? Porque en Cristo todos los muros de hostilidad han sido derribados. En Efesios 2, al hablar de judíos y gentiles, Pablo tiene en mente la estructura del templo judío. Los gentiles estaban separados de los judíos por una pared que se encontraba entre el atrio de los gentiles y el atrio de las mujeres judías. Pero Cristo ha derribado la pared de separación con el martillo de la cruz. Ahora no hay judío ni gentil, ni varón ni mujer, ni esclavo ni libre, ni sistema de castas. Claro que no necesitamos visitar India para ver las distinciones de clase. Aunque no están formalizadas, existen por doquier y son una fuerte resistencia a la creación de una verdadera comunidad cristiana. En muchas iglesias, el éxito socioeconómico define el sentido de pertenencia. ¿Quién se encuentra ahora fuera de tu círculo social? Dios quiere derribar otra pared divisoria y derramar el amor de Jesús.
Señor, ayúdame a compartir las buenas nuevas de modo que las paredes que nos dividen se vengan abajo por el poder de tu gracia. En Jesús, amén.
¡Qué glorioso es el evangelio de Jesucristo! Es una noticia sublime que merece ser pregonada en todos los rincones del mundo. Cada nación está contemplada en el plan de Dios para escucharla, y la tarea no quedará consumada hasta que la tierra sea llena del conocimiento del Señor. Pero qué hermoso es también saber que cada cultura contribuye a un mejor aprecio de esta buena noticia. Hay lugares donde recibir a Jesucristo les ha acarreado oposi- ción y rechazo. En algunas culturas la hostilidad hacia los creyentes se manifiesta con estilos de vida que amenazan con ahogar la buena semilla. Damos gracias a Dios por aquellas regiones donde el evangelio ha ayudado a transformar no solo a individuos sino a sociedades enteras. Es por eso que estas reflexiones buscan motivarnos a recordar que pertenecemos a una comunidad que traspasa las barreras de raza y lengua. ¡Esperamos que Dios a través de su Espíritu Santo nos permita interceder por los hermanos de otras regiones del mundo!
Ministerio Reforma
Este devocional proviene de la pluma de diversos contribuyentes de varias naciones para celebrar la diversidad del pueblo de Dios en distintos continentes.