06 de febrero del 2023
Jeremías 20:7-13
¿QUIÉNES SON LOS MISIONEROS?
“Si digo: …no volveré a hablar en su nombre…tu palabra en mi interior se convierte en un fuego”.Jeremías 20:9
Brasil envía más misioneros a otros países que Gran Bretaña o Canadá. El pequeño país de Corea del Sur, que en 1900 contaba con solo el 1% de creyentes, se convirtió en el segundo país que más misioneros enviaba al mundo a finales del milenio. Estos misioneros están sirviendo en todo el planeta incluyendo más de 35 mil que lo hacen en Norteamérica. Es interesante saber que la proclamación del evangelio no solamente fluye del occidente al resto del mundo. Y es de alegrarse que los cristianos de todo el mundo están entusiasmados por el cumplimiento de la Gran Comisión. Jeremías lo explica muy bien. El evangelio tiene dentro de sí la energía que produce el Espíritu Santo que nos impulsa a contarlo a otros. El profeta declara que él no puede detenerse de hablar la palabra del Señor. Omitir compartir el evangelio solamente creará en su corazón un fuego que lo consumirá. Y él está en lo correcto. Algunas veces podemos sentirnos intimidados ante una oportunidad de compartir el evangelio, y pensamos que la salida más fácil es no decir nada. Pero, hay un costo emocional al no hablar del evangelio. Si nosotros no buscamos poner el mundo en llamas con el fuego de la Palabra de Dios y su amor, sentiremos el ardor de nuestra propia culpa y fracaso por no obedecer la comisión dada por Cristo.
Señor, permite que el celo misionero de los cristianos de otras regiones inspire nuestro testimonio. Ayúdanos a compartir tus buenas nuevas. En Jesús, amén.
¡Qué glorioso es el evangelio de Jesucristo! Es una noticia sublime que merece ser pregonada en todos los rincones del mundo. Cada nación está contemplada en el plan de Dios para escucharla, y la tarea no quedará consumada hasta que la tierra sea llena del conocimiento del Señor. Pero qué hermoso es también saber que cada cultura contribuye a un mejor aprecio de esta buena noticia. Hay lugares donde recibir a Jesucristo les ha acarreado oposi- ción y rechazo. En algunas culturas la hostilidad hacia los creyentes se manifiesta con estilos de vida que amenazan con ahogar la buena semilla. Damos gracias a Dios por aquellas regiones donde el evangelio ha ayudado a transformar no solo a individuos sino a sociedades enteras. Es por eso que estas reflexiones buscan motivarnos a recordar que pertenecemos a una comunidad que traspasa las barreras de raza y lengua. ¡Esperamos que Dios a través de su Espíritu Santo nos permita interceder por los hermanos de otras regiones del mundo!
Ministerio Reforma
Este devocional proviene de la pluma de diversos contribuyentes de varias naciones para celebrar la diversidad del pueblo de Dios en distintos continentes.