19 de enero del 2023
Génesis 24:1-21
CÓMO ENCONTRAR LA VOLUNTAD DE DIOS
“…y comenzó a orar: Señor y Dios de mi amo Abraham, haz que hoy me vaya bien…”. Génesis 24:12
La oración no ocupa un lugar importante en la vida de muchas personas. Para ellos se ha convertido en una rutina o un hábito espiritual, y, a veces, solo se le toma en serio en momentos de apuros. En nuestras decisiones trascendentales, a veces ni tomamos en cuenta a Dios, o solo lo buscamos, para darle a conocer lo que ya hemos decidido. En el pasaje de hoy encontramos a una persona con el encargo de cumplir una misión delicada. Se trata del mayordomo de Abraham, quien ha viajado más de setecientos kilómetros con una sola encomienda: encontrar esposa para Isaac, el hijo de su amo. El problema eran las condiciones: tenía que ser alguien de su parentela, y debía a estar dispuesta a dejar su tierra para viajar de regreso con el siervo de Abraham. Lo más fácil hubiera sido buscar en una aplicación como Tinder, pero este hombre hizo algo más sabio: hizo arrodillar a sus camellos y oró a Dios para bendecir esta misión tan poco común. Todavía no había terminado de orar y ya Dios había respondido su oración. ¿Qué tanto confía en la dirección divina para las decisiones más importantes que necesita tomar? No hay nada más reconfortante que descansar en la voluntad sabia de nuestro amoroso Dios. Tal vez, ahora mismo, necesite doblar sus rodillas, y abrir su corazón a Dios y decirle: “Hágase tu voluntad”.
Bendito seas nuestro buen Dios, porque estamos seguros que tú guías nuestro camino, y tú propósitos son maravillosos para tus hijos. En el nombre de Jesús, Amén.
Un nuevo año comienza y, después dos años aciagos, tenemos la esperanza de que éste será mejor. Pero no siempre sucede así. No sabemos que giros dará la política internacional. No sabemos en que terminará la crisis inflacionaria. Pero hay algo que sí sabemos: “A los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien”. Esta es una lección recurrente para el pueblo de Dios. La historia que leemos en el libro de Génesis resuena con ese mensaje. Allí vemos como un mundo perfecto, dio lugar al pecado, la violencia, las relaciones rotas, en fin, a la experiencia de vivir en un mundo caído. Pero es alentador ver la manera en que aun en familias imper- fectas, Dios fue dirigiendo sus vidas para cumplir sus propósitos. Y el libro termina con la historia de un personaje que testifica de la manera que Dios actúa en medio de nuestros peores actos. Así que, ánimo. Dios no ha terminado con nosotros. Y si él es con nosotros, podemos esperar cosas buenas aun en medio de circunstancias adversas.
Salomón Medina
Salvadoreño, ha contribuido al desarrollo holístico de ministerios desde la niñez, adolescencia, juventud, personas con discapacidad, sobrevivientes de la guerra civil y personas en comunidades de alto riesgo, además coordina actualmente el proyecto “Alternativas a la violencia”