Génesis 24:1-21
CÓMO ENCONTRAR LA VOLUNTAD DE DIOS
“…y comenzó a orar: Señor y Dios de mi amo Abraham, haz que hoy me vaya bien…”. Génesis 24:12
La oración no ocupa un lugar importante en la vida de muchas personas.
Para ellos se ha convertido en una rutina o un hábito espiritual,
y, a veces, solo se le toma en serio en momentos de apuros. En
nuestras decisiones trascendentales, a veces ni tomamos en cuenta
a Dios, o solo lo buscamos, para darle a conocer lo que ya hemos
decidido.
En el pasaje de hoy encontramos a una persona con el encargo de
cumplir una misión delicada. Se trata del mayordomo de Abraham,
quien ha viajado más de setecientos kilómetros con una sola encomienda:
encontrar esposa para Isaac, el hijo de su amo. El problema
eran las condiciones: tenía que ser alguien de su parentela, y debía
a estar dispuesta a dejar su tierra para viajar de regreso con el siervo
de Abraham. Lo más fácil hubiera sido buscar en una aplicación
como Tinder, pero este hombre hizo algo más sabio: hizo arrodillar a
sus camellos y oró a Dios para bendecir esta misión tan poco común.
Todavía no había terminado de orar y ya Dios había respondido su
oración.
¿Qué tanto confía en la dirección divina para las decisiones más importantes
que necesita tomar? No hay nada más reconfortante que
descansar en la voluntad sabia de nuestro amoroso Dios. Tal vez,
ahora mismo, necesite doblar sus rodillas, y abrir su corazón a Dios
y decirle: “Hágase tu voluntad”.
Bendito seas nuestro buen Dios, porque estamos seguros que tú guías nuestro camino, y tú propósitos son maravillosos para tus hijos. En el nombre de Jesús, Amén.