Génesis 18:1-15
ESPERANZA RISUEÑA
“El año próximo volveré a visitarte, y para entonces tu esposa Sara tendrá un hijo”. Génesis 18:10
Los hijos son un gran motivo de felicidad. Nos llena de alegría cuando
recibimos la noticia de que vamos a ser papás, sonreímos cuando
lo tenemos por primera vez en nuestros brazos, y reímos cuando el
pequeño hace sus primeras travesuras. Disfrute de ellos si tiene la
oportunidad.
En el caso de Sara, la esposa de Abraham, la noticia de que iba a tener
un hijo le causó risa. Ella era una mujer de edad avanzada, y, además,
estéril, por lo que su risa fue más bien de incredulidad. Hasta
ahora era siempre su esposo el que recibía la noticia de parte de Dios
de que iban a ser padres. Pero, esta vez, Sara tuvo la oportunidad de
escuchar el mensaje, aunque fuese detrás de una puerta. Ella pensó
que nadie se percataría de su imprudencia, pero qué equivocada estaba.
Dios escuchó su risa, y para que no quedara duda de su poder,
él puso fecha al milagro que ocurriría en esta familia.
Esta es una historia que ofrece esperanza. Cuando creemos que todo
está perdido, Dios nos demuestra que su bendito y tierno amor y
misericordia son mucho más grandes que cualquiera de nuestras dudas
o angustias. “¿Hay acaso algo tan difícil que el Señor no pueda
hacerlo?”, es una pregunta que ha hecho sonreír a muchas personas.
Y ¿quién sabe? Tal vez esa preocupación de hoy sea un motivo de
alegría el día de mañana.
Señor, danos esperanza para creer que todo aquello que consideramos imposible, puede ser posible por tu bendita voluntad. Amén.