29 de julio del 2022
Juan 5:19-23
SUMISÓN AL PADRE
“El Hijo… solamente hace lo que ve hacer al Padre. Todo lo que hace el Padre, también lo hace el Hijo”.
Juan 5:19
Como todas las cualidades del fruto del Espíritu, el dominio propio es uno de los rasgos del carácter de Cristo. ¿Y quién mejor que él para demostrarnos que su vida estaba sometida completamente a la voluntad de Dios? “He bajado del cielo, no para hacer mi voluntad”, explicó, “sino para hacer la voluntad del que me envió” (Juan 6:38).
Por eso, en el momento más crucial de su vida, Jesús pudo orar: “Padre… no se haga mi voluntad, sino la tuya” (Lucas 22:42). En el Huerto de Getsemaní, mientras Jesús luchaba con la horrible idea de cargar con el peso del pecado del mundo, se sometió a la voluntad de su Padre, sabiendo que era “buena, agradable y perfecta” (Romanos 12:2).
De manera similar, ni las palabras ni las obras que Jesús habló y realizó fueron por su propia autoridad sino por la de su Padre. “Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras”. En todo lo que pensó, dijo e hizo, Jesús se sometió al Padre. Jesús entregó su voluntad y su vida completamente a Dios. Estaba controlado por Dios, y por eso conocía el dominio propio. Nosotros también necesitamos permitir que el Espíritu Santo trabaje en nosotros para que seamos cada vez más contralados por nadie que no sea el Maestro mismo.
Padre, por tu Espíritu, obra en nosotros para que, como Jesús, nos sometamos completamente a ti. Cumple tu voluntad y propósitos en y a través de nosotros. En Jesús, Amén.
La obra del Espíritu en la vida del creyente es rica y variada. Los creyentes en Jesús no debemos olvida que es por medio de su Espíritu que su gloriosa obra de salvación se aplica a nuestras vidas. Y en lugar de inclinarnos por un aspecto, debemos anhelar ver su obra plena en nuestras vidas. A veces queremos más de sus dones, pero poco del fruto. Buscamos de su poder, pero no de su carácter que él desea formar en nosotros. En el devocional de este mes, nos enfocamos en el fruto del Espíritu. Cada uno de los devocionales habla de la manera en que el Espíritu Santo está produciendo en nosotros el carácter de Cristo. Esperamos que no solo disfruten, sino apliquen a su vida las enseñanzas que la Biblia nos ofrece para llegar a ser cada día como Cristo. Preparemos el terreno, y dejemos que el Espíritu cultive su hermoso fruto en nuestra vida.
Shawn Brix
Es pastor evangélico, y que servido en iglesias de Canadá por varios años. Está Casado y tiene tres hijos. Aparte de escribir, se distingue por su amor por el cuidado de las almas que Dios ha puesto bajo su cuidado..