09 de junio del 2022
1 Reyes 11:9-13
ES UNA LOCURA DISGUSTAR A DIOS
“…No has cumplido la alianza y las leyes que te ordené, voy
a quitarte el reino…” 1 Reyes 11:11
Hay gente que se preocupa por pedir de manera correcta a Dios. Esto es encomiable. Pero también es bueno usar de manera sabia lo que él nos da en respuesta a nuestra petición. Piense tan solo un momento en todas las bendiciones que el Señor le ha dado, y reflexione si las está usando de manera adecuada.
El rey Salomón es muy famoso por la petición que hizo a Dios. El Señor le había dado una especie de cheque en blanco, al decirle: “Pídeme lo que quieras que yo te dé” (2 Cron. 1:7). ¿Qué haría usted ante una oportunidad así? Mucha gente se acerca a la iglesia para pedir prosperidad material y salud física. En el caso de Salomón, él pidió algo distinto: sabiduría y ciencia para gobernar a su pueblo. ¿No le parece extraordinario? ¿Cree usted que fue un error no haber pedido otra cosa? No. El error de Salomón fue no haber aplicado esa sabiduría para gobernarse a sí mismo.
Si, por un lado, el rey hacía buenas obras, por otro, hizo cosas desagradables delante de Dios. Abusando de su poder se dejó llevar por su debilidad hacia las mujeres, quienes inclinaron su corazón a otros dioses. Y eventualmente, esto lo llevó a que Dios le quitara el trono que le había concedido. ¿No cree que es una buena advertencia para nosotros que, dejándonos llevar por nuestra debilidad, deshonramos al Dios de los cielos?
Dame también sabiduría, Dios Santo y poderoso, pero dame también de tu Espíritu para controlar mis deseos pecaminosos. En Cristo te lo pido, Amén.
El tema del devocional de este mes es “Escuchar la voz de Dios”. Dios es un Dios de amor, pero se molesta cuando se le desobedece o cuando no hacemos su voluntad. Desde finales de 2019 la humanidad está sufriendo el coronavirus que se ha convertido en una terrible pandemia. Algunos seres queridos, amigos y familiares han perdido la batalla contra el virus y muchas personas se preguntan: ¿Por qué Dios permite tantas muertes? En la Biblia hay numerosos relatos de enfermedades y plagas que azotaron al pueblo, pero Dios nunca apartó su rostro, ni lo ignoró, ni abandonó a su pueblo a su suerte. Nuestro Dios tiene el control de todo y ni un cabello cae de nuestra cabeza sin su permiso. Pero es necesario comprender y analizar cuál es el mensaje que él quiere enviarnos cuando permite cosas como las que hemos vivido suceden. ¡Disfrute de su lectura!
Edison Souza
Periodista y Anciano en la Iglesia Presbiteriana de Campinas, São Paulo, Brasil.