06 de mayo del 2022
Deuteronomio 4:32-40
LA VOZ DE DIOS
“¿Existe algún pueblo que haya oído, como ustedes, la voz de Dios…?” Deuteronomio 4:33
Imagina el amargo silencio de un amigo después de una discusión; el silencio doloroso de una hija en coma; el silencio interminable después de la muerte del cónyuge. ¡Debe ser devastador! Necesitamos escuchar la voz de los demás, incluso de los decepcionados o enojados, o terminaos por derrumbarnos. El pueblo de Israel vio las asombrosas obras de Dios y escuchó su potente voz desde el Monte Sinaí, y tembló de temor. Ninguna otra gente había escuchado tal discurso; ningún otro pueblo había experimentado así a Dios. Muy simple, no hay otro como él.
Lamentablemente, hay otras voces que intentan distraernos de escuchar a Dios. El tentador usa todo tipo de triquiñuelas para hacernos dudar, desconfiar y rebelarnos contra el Señor. Esto le sucedió hace mucho tiempo a Israel en el desierto, y nos sucede a nosotros hoy. Somos tentados fácilmente a quejarnos, criticar y llenarnos de orgullo, pensando que merecemos más de la vida. Pero el Señor es todo lo que necesitamos, y Él se ocupa de todas nuestras necesidades, y nos bendice con abundancia.
Pero Dios nos ama tanto y, por eso, irrumpe en nuestro silencio, hablándonos a través de su Palabra, y especialmente a través de Jesucristo. En el silencio de nuestra soledad tal vez sea lo que estamos esperando, pero no hay otro discurso verdadero. Escuchemos la voz de Dios hoy y vivamos para siempre.
“Señor, háblame para que yo pueda hablar. Ayúdame a escucharte, en Jesús, amén.
Este mes nuestro devocional se enfoca en el libro de Deuteronomio. Leyó bien. Si no fuera por la Biblia, tal vez nunca escucharía esa pa- labra en su vida. Pero allí está, y no debe ser muy difícil encontrarlo, pues se halla entre los primeros cinco libros de la Biblia. Lo más difícil es leerlo...y acatarlo. Una vez que uno comienza la lectura, suena bastante familiar. Son historias y leyes que ya hemos escuchado antes. ¿Por qué gastar páginas en repetir lo que antes ya se ha mencionado? Buena pregunta. Porque ahora se trata de una generación y un escenario y audiencia diferente. Ahora Israel está listo para entrar a la tierra prometida. El libro es un compendio de historia y normas, que equivale a la constitución de un país. “Esta ley” describe un estilo de vida que distinguiría a Israel de las otras naciones y le enseñaría cómo vivir en la presencia de Dios. ¿No le parece que nosotros también necesitamos escuchar de nuevo, de manera fresca, la antigua historia? Acompáñenos en este mes, en este fascinante recuento de la forma en que Dios preparó a su pueblo para vivir en su presencia.
Arie Leder
Arie C. Leder fue maestro de Antiguo Testamento en el Seminario Calvino de Grand Rapids, Michigan. Él también sirvió como pastor en Canadá y fue misionero en América Latina por varios años. Arie ha dedicado gran parte de su carrera al estudio del pentateuco y los libros históricos.