Deuteronomio 4:1-8
SABIOS
“…los pueblos reconocerán que en ustedes hay sabiduría y
entendimiento…”Deuteronomio 4:6
Las personas mayores a menudo son más sabias que las más jóvenes decimos, porque han aprendido de las experiencias vividas. No aprender de los altibajos de la vida es una locura. Hay muchas personas sabias y justas en el mundo: padres y diplomáticos reflexivos, jueces y maestros comprensivos, carpinteros y costureras de acabado fino, todos practican una forma de sabiduría. Dios creó el mundo de tal manera que las personas pueden ser sabias y justas.
Sin embargo, Israel no adquirió su sabiduría debido a sus largos años de experiencia debajo el sol sino a través de la Palabra de Dios. Ninguna nación tenía una ley tan justa. Sin este Dios y su Palabra, no puede haber verdadera sabiduría (Salmo 53:1). Sin el temor del Señor (Proverbios 1:7; 9:10), toda la sabiduría humana es nada. Vivir según el mensaje de la cruz de Jesús puede parecer una tontería a los ojos del mundo, pero nos hace sabios y justos a los ojos de Dios (1 Corintios 1:18-31).
Una larga experiencia en educación, crianza de los hijos, medicina, jardinería o computación puede hacerlo más inteligente o capaz. Sin duda que su comprensión técnica de las cosas puede ayudar a hacer del mundo un lugar mejor. Pero si no teme al Señor, no podrá ser verdaderamente sabio porque carecerá de lo esencial: el amor de Dios (véase 1 Corintios 13).
Señor, mantennos firmes en Jesucristo, quien es tu sabiduría para nosotros, nuestra justicia. En el nombre de Jesús, amén.