1 Timoteo 2:1-7
ORANDO POR LAS AUTORIDADES
“Se debe orar por los que gobiernan y por todas las autoridades, para que podamos gozar de una vida tranquila y pacífica”.
1 Timoteo 2:1-2
Los textos bíblicos nos brindan ideas útiles para la oración en nuestra vida cotidiana. En su primera carta a Timoteo, por ejemplo, el apóstol Pablo insta a la oración por “toda la humanidad”, acentuando la necesidad de orar por “los que gobiernan y todas las autoridades”. Detrás de esta directriz se encuentra la convicción de Pablo de que Dios ha puesto a algunas personas en autoridad sobre nosotros (Romanos 13:1). Sorprendentemente, Pablo escribió estas palabras durante el reinado del emperador romano Nerón, uno de los gobernantes más anticristianos de todos los tiempos.
Pero el consejo de orar por los gobernantes, tanto buenos como malos, no era nuevo. Más de 600 años antes, el profeta Jeremías instó a los exiliados de Jerusalén y Judá a orar por la “paz y prosperidad” de Babilonia, donde fueron llevados cautivos (Jeremías 29:7).
Cuando oramos por personas en autoridad, reconocemos la mano soberana de Dios en nuestras vidas y en la sociedad. Le imploramos a Dios que ayude a nuestros gobernantes a gobernar con justicia y equidad para que todos puedan vivir en la paz que nuestro Creador pretendió. Con estas oraciones, también le pedimos a Dios que nos use como sus agentes. Las oraciones por nuestros gobernantes y líderes surgen de nuestro compromiso de compartir el amor y la misericordia de Jesús con nuestro prójimo.
Padre, confiamos en ti como el gobernante justo, sobre todo. Bendice y guía a los que tienen autoridad sobre nosotros. Úsalos como testigos de tu bondad y misericordia. En Cristo, Amén.