21 de febrero del 2022
2 Corintios 1:18-22
AMÉN
“Pues en él se cumplen todas las promesas de Dios. Por esto, cuando alabamos a Dios, decimos «Amén» por medio de Cristo Jesús”.
2 Corintios 1:20
Tengo amigos que terminan sus mensajes de texto con un “DTB”. Me imagino que aun cuando no se dan el tiempo de escribirlo de manera completa (“Dios te bendiga”), realmente lo desean. Aunque lo mismo me dice la persona a la que doy una moneda por cuidar el vehículo, y en algunos lugares ha llegado a ser una forma convencional de despedirse de otros.
Al terminar nuestras oraciones con un “Amén”, ¿qué es lo que sucede? ¿Se trata simplemente de una despedida? No, la antigua palabra hebrea “amén” se ha traducido a tantos idiomas que se ha convertido en una palabra de uso universal. Esta pequeña palabra hebrea es importante: significa “firme”, “verdadero” o “seguro”. Es como decir: “¡Es verdad!” “Está en lo correcto”, o “¡Que así sea!”. Los cristianos usan “Amén” para afirmar algo. Al final de nuestras oraciones afirmamos con seguridad que Dios escucha y responde nuestras oraciones.
Además, el Señor Jesús a menudo comienza con las palabras “De cierto [amén], de cierto os digo...”. Al hacerlo él afirma que lo que está diciendo es la verdad. Entonces, cuando decimos “Amén” al final del Padre Nuestro, o cualquier otra oración, confesamos que Dios ciertamente escuchará y contestará nuestras oraciones. En lugar de ser una despedida, “Amén” es una declaración de confianza y seguridad en el Dios al que nos dirigimos.
Padre celestial, eres confiable, firme, seguro y veraz en todo lo que dices y haces. Ayúdanos a vivir en la confianza de tu amor y misericordia en todo lo que hacemos. Amén.
Un día, un seguidor de Jesús le pidió: “Señor, enséñanos a orar...”. (Lucas 11:1). Y Jesús respondió con una oración breve y fácil de aprender que se conoce como la Oración del Señor. Esta hermosa oración se ha convertido en una de las favoritas de los seguidores de Jesús a lo largo de los siglos. Nos da una especie de modelo para una de las cosas más significativas que hacemos como cristianos: orar. Porque cuando oramos, reconocemos nuestra total dependencia de Dios como nuestro Padre celestial, nuestra gratitud a Dios y nuestro llamado a amar y servir a Dios en todas las áreas de nuestras vidas. El devocional de este mes analiza la oración en general y el Padre Nuestro en particular. Mi oración es que nuestro enfoque en la oración este mes provoque en cada uno de nosotros un profundo compromiso y pasión por comunicarnos con nuestro Padre celestial y por amarlo y servirlo todos los días.
Kurt Selles
Kurt Selles es el director de ReFrame Ministries, que publica el devocional Cada día en inglés. Kurt se graduó del Seminario Teológico Calvino y de la Universidad de Vanderbilt. También sirvió como misionero en Taiwán y China. Kurt y su esposa, Vicki, tienen tres hijos adultos.