20 de febrero del 2022
1 Crónicas 29:10-13
EL REINO, EL PODER Y LA GLORIA
“¡Tuyos son, Señor, la grandeza, el poder, la gloria, el dominio
y la majestad! Porque todo lo que hay en el cielo y en la tierra es tuyo”. 1 Crónicas 29:11
La oración del Señor termina con una doxología. ¿Acaso no es la manera más apropiada para concluir también nuestras propias oraciones, y que lo hagamos con pleno convencimiento? Unas palabras parecidas encontramos en una oración del Rey David en el Antiguo Testamento, aunque esta vez al comienzo de la oración. Sus palabras son majestuosas: “Tuya, Señor, es la grandeza y el poder y la gloria... Tuyo, Señor, es el reino...”.
Podemos darnos cuenta, entonces, que estas palabras resultan un cierre apropiado a la oración que Jesús enseñó. Es más, era una práctica común terminar las oraciones con una doxología, una exaltación al ser más glorioso que existe. Entonces, como otros cristianos a lo largo de los siglos, podemos declarar esta doxología con confianza y alegría cuando llegamos al final del Padre Nuestro.
Estas palabras nos recuerdan la majestad, el poder y la gloria de Dios, nuestro Salvador. Resuenan en nuestros corazones y nos aseguran que Dios nos ama, nos provee, y sostiene el mundo que ha creado. También señalan el día en que el reino de Dios será plenamente conocido y toda la creación se regocijará y alabará su santo nombre para siempre. Y una manera congruente de vivir de acuerdo a esta declaración es no dándole la gloria que él merece a nada ni nadie más.
Te adoramos, Padre, “porque tuyo es el reino y el poder y la gloria por los siglos”. Ayúdanos a vivir de tal manera que nuestras palabras y acciones proclamen quién eres. En Jesús, Amén.
Un día, un seguidor de Jesús le pidió: “Señor, enséñanos a orar...”. (Lucas 11:1). Y Jesús respondió con una oración breve y fácil de aprender que se conoce como la Oración del Señor. Esta hermosa oración se ha convertido en una de las favoritas de los seguidores de Jesús a lo largo de los siglos. Nos da una especie de modelo para una de las cosas más significativas que hacemos como cristianos: orar. Porque cuando oramos, reconocemos nuestra total dependencia de Dios como nuestro Padre celestial, nuestra gratitud a Dios y nuestro llamado a amar y servir a Dios en todas las áreas de nuestras vidas. El devocional de este mes analiza la oración en general y el Padre Nuestro en particular. Mi oración es que nuestro enfoque en la oración este mes provoque en cada uno de nosotros un profundo compromiso y pasión por comunicarnos con nuestro Padre celestial y por amarlo y servirlo todos los días.
Kurt Selles
Kurt Selles es el director de ReFrame Ministries, que publica el devocional Cada día en inglés. Kurt se graduó del Seminario Teológico Calvino y de la Universidad de Vanderbilt. También sirvió como misionero en Taiwán y China. Kurt y su esposa, Vicki, tienen tres hijos adultos.