18 de noviembre del 2021
Genesis 18:1-15
TIEMPO DE VISITA
“Por eso Sara no pudo aguantar la risa, y pensó: «¿Cómo voy a tener este gusto, ahora que mi esposo y yo estamos tan viejos?».
Génesis 18:12
Hay un canto cristiano que dice: “Ayer te vi, fue más claro que la luna…”. Es una forma poética de expresar una gran verdad. En su Palabra Dios nos habla de muchas maneras, y a través de muchas personas. Y en nuestro tiempo Dios lo sigue haciendo, a través de personas, pastores, predicadores, consejeros, maestros. Todos ellos son simplemente mensajeros que traen una palabra de Dios para nuestras vidas.
El caso de Abraham y Sara es un poco distinto. Ellos fueron visitados personalmente por un ángel con una noticia extraordinaria. Sara iba a tener pronto el hijo que Dios les había prometido, aun cuando ya no estaba en época de concebir. Por eso, la noticia le causó gracia. “Eso sería muy bonito, pero mi esposo y yo estamos muy viejos para tener un hijo”. ¿Le parece a usted que Dios estaba jugando con los sentimientos de estos ancianos?
Pues no, a Dios no le divierte el tiempo que Sara ha pasado en la sala de espera. Y si se toma el tiempo para hacerle llegar este mensaje es porque sabe lo importante que ese hijo era para ellos. Hoy día existen personas a las que Dios usa para darnos su palabra, para transmitirnos mensajes de esperanza y de bendición. Cuando alguien hable la Palabra de Dios escuche de manera atenta porque seguramente Dios tiene mucho que decirle.
Padre celestial, gracias por tu Palabra que nos sustenta cada día, y gracias por tus siervos a quienes usas para bendecirnos. En Jesús, Amen.
Cuando uno lee el libro de Génesis, difícilmente se hace uno la idea de que está hablando de una familia especial. La mayor parte del libro se ocupa de relatos de desobediencia, traición, corrupción y castigo. Pero no se equivoque. Detrás de la incapacidad humana se encuentra la mano de Dios conduciendo los hilos de la historia. Y al final del libro, el comentario de José a su propia vida es un resumen del libro: “Dios cambió ese mal en bien”. Y es la fidelidad de Dios la que ofrece una esperanza a nuestras familias que se mueven en un entorno no menos contaminado. Él sigue obrando a través de su gracia para llevarnos a Jesucristo, en quien sus promesas se hacen efectivas para sus hijos. Esperamos la lectura de este devocional le dé fuerzas para continuar en la batalla de levantar una generación para Dios.
Román Pérez Aguilar
Es pastor de la iglesia presbiteriana en México. Está casado con Esmeralda y tiene un hijo. Actualmente colabora en el Ministerio Reforma en el programa Vida en familia.