Génesis 17:1-27
IDENTIDAD ESPIRITUAL
“La alianza que hago contigo, y que haré con todos tus descendientes en el futuro, es que yo seré siempre tu Dios y el Dios de ellos”.
Génesis 17:7
Le llaman brecha generacional, pero no es más que una manera de decir que las creencias y costumbres de los mayores ya no encajan con las nuevas generaciones. ¿Ha vivido usted la experiencia de que hasta un pequeño le haga sentir obsoleto o anticuado por no estar al día con las nuevas aplicaciones y dispositivos electrónicos? Pues tenga cuidado, porque muy pronto van a comenzar a cuestionar y hasta abandonar la herencia espiritual que usted tanto atesora.
¿O no le importa realmente si sus hijos continúan en la fe o no? Porque la Biblia sí recalca que a Dios le importa que nuestros descendientes sean incorporados en los beneficios y bendiciones que significa tenerlo como nuestro Dios. Aunque se dice a veces que Dios no tiene nietos, lo cierto es que Dios incluye en su pacto a nuestros hijos. Ese es el caso del pacto que Dios hace con Abraham, en el que se incluye a “todos sus descendientes en el futuro”. El mismo principio se incluye en el nuevo pacto cuando Pedro afirma que “esta promesa es para ustedes y para sus hijos”.
Y él espera que nosotros transmitamos ese legado a las siguientes generaciones. Que ellos aprecien que nosotros somos nuevas criaturas, pertenecientes al reino de Dios. Nuestra ciudadanía está en los cielos y aquí somos embajadores de Cristo, representantes de Dios.
Dios eterno, te pido que me ayudes a honrar tu nombre en todo lo que haga, sea de palabra o de hecho. En Jesús te lo pido, Amén.