14 de noviembre del 2021
Génesis 14:17-24
EL RECONOCIMIENTO Y HONRA A DIOS
“…Entonces Abram le dio a Melquisedec la décima parte de lo que había recobrado”. Génesis 14:20b
Un padre es quien deja a sus hijos un legado. Un legado es más que una herencia, porque consiste en dejar a nuestros hijos cosas que trascienden lo material. Es una riqueza espiritual que no puede perderse. Abram fue un hombre que legó a sus hijos un ejemplo de respeto y honra a Dios a través de los bienes materiales. Él les mostró a sus hijos a través de este ejemplo, lo tanto que estimaba a Dios.
Los bienes materiales pueden ser útiles en nuestra vida, pero pueden convertirse también en un ídolo. Podemos usarlos para cosas honorables, pero también de maneras deshonrosas. A veces podemos ser usados por ellos, cuando nuestro corazón queda cautivo por la ambición y la codicia. El legado de Abraham el padre de la fe es que debemos honrar a Dios con el diez por ciento de nuestras posesiones materiales, porque lo material tiene una trascendencia espiritual. Y la importancia que Cristo le da en su mensaje nos muestra que nuestra fe influye en nuestra actitud hacia esos bienes.
El Señor Jesucristo se despojó de su gloria y de sus riquezas celestiales para venir a este mundo y así comprar para nosotros una salvación eterna, por lo que nosotros debemos aprender a darlo todo por amor a Él. Y una forma de hacerlo es reconocerlo con el diez por ciento de nuestras ganancias económicas en nuestra vida como lo hizo Abram.
Padre Celestial, concédeme un corazón entregado a ti, para que nunca resista honrarte con mis bienes y posesiones materiales. Te lo pido por Jesús, amén
Cuando uno lee el libro de Génesis, difícilmente se hace uno la idea de que está hablando de una familia especial. La mayor parte del libro se ocupa de relatos de desobediencia, traición, corrupción y castigo. Pero no se equivoque. Detrás de la incapacidad humana se encuentra la mano de Dios conduciendo los hilos de la historia. Y al final del libro, el comentario de José a su propia vida es un resumen del libro: “Dios cambió ese mal en bien”. Y es la fidelidad de Dios la que ofrece una esperanza a nuestras familias que se mueven en un entorno no menos contaminado. Él sigue obrando a través de su gracia para llevarnos a Jesucristo, en quien sus promesas se hacen efectivas para sus hijos. Esperamos la lectura de este devocional le dé fuerzas para continuar en la batalla de levantar una generación para Dios.
Román Pérez Aguilar
Es pastor de la iglesia presbiteriana en México. Está casado con Esmeralda y tiene un hijo. Actualmente colabora en el Ministerio Reforma en el programa Vida en familia.