Génesis 14:17-24
EL RECONOCIMIENTO Y HONRA A DIOS
“…Entonces Abram le dio a Melquisedec la décima parte de lo que había recobrado”. Génesis 14:20b
Un padre es quien deja a sus hijos un legado. Un legado es más que una herencia, porque consiste en dejar a nuestros hijos cosas que trascienden lo material. Es una riqueza espiritual que no puede perderse. Abram fue un hombre que legó a sus hijos un ejemplo de respeto y honra a Dios a través de los bienes materiales. Él les mostró a sus hijos a través de este ejemplo, lo tanto que estimaba a Dios.
Los bienes materiales pueden ser útiles en nuestra vida, pero pueden convertirse también en un ídolo. Podemos usarlos para cosas honorables, pero también de maneras deshonrosas. A veces podemos ser usados por ellos, cuando nuestro corazón queda cautivo por la ambición y la codicia. El legado de Abraham el padre de la fe es que debemos honrar a Dios con el diez por ciento de nuestras posesiones materiales, porque lo material tiene una trascendencia espiritual. Y la importancia que Cristo le da en su mensaje nos muestra que nuestra fe influye en nuestra actitud hacia esos bienes.
El Señor Jesucristo se despojó de su gloria y de sus riquezas celestiales para venir a este mundo y así comprar para nosotros una salvación eterna, por lo que nosotros debemos aprender a darlo todo por amor a Él. Y una forma de hacerlo es reconocerlo con el diez por ciento de nuestras ganancias económicas en nuestra vida como lo hizo Abram.
Padre Celestial, concédeme un corazón entregado a ti, para que nunca resista honrarte con mis bienes y posesiones materiales. Te lo pido por Jesús, amén