09 de noviembre del 2021
Génesis 11:1-9
EL SECRETO DE LA COMUNICACIÓN
“Ellos son un solo pueblo y hablan un solo idioma…”Génesis 11:6a
Es irónico que hoy que vivimos en la cúspide de la tecnología y la comunicación sea el periodo de la historia en que nos encontramos más desconectados unos de otros. Lo impersonal, lo superficial y el aislamiento social son las características de esta sociedad moderna donde vivimos. La comunicación no es solo el flujo de información. Implica vínculos fuertes e intensos que proporcionan la motivación y el coraje para realizar las tareas que incluso pudieran considerarse imposibles. Pero esto no basta.
Al parecer en Babel no les faltaba nada. Tenían la comunicación y motivación perfecta, pero sin duda que no era suficiente. Les faltaba incluir a Dios en sus planes y en sus relaciones. Por eso, no nos sorprende que hayan terminado desintegrados.
Todas nuestras relaciones deben incluir a Dios. Por eso Jesús vino al mundo para reconciliarnos con Dios y para que podamos tener una relación amistosa con él. De esta forma podemos crear vínculos fuertes e indisolubles, o, por lo menos, que no se rompan con facilidad. Es por eso que la comunicación haya su máximo poder en Cristo, porque Él vino a este mundo para unificarnos y llevarnos a Dios. Él no quiere que estemos divididos. Es con él que podemos aprender a hablar una misma cosa, y a evitar que haya divisiones entre nosotros.
Señor, te pido que a partir de ahora seas tú quien gobiernes mi vida y todas mis relaciones personales sean gobernadas por ti. Por Jesús, Amén.
Cuando uno lee el libro de Génesis, difícilmente se hace uno la idea de que está hablando de una familia especial. La mayor parte del libro se ocupa de relatos de desobediencia, traición, corrupción y castigo. Pero no se equivoque. Detrás de la incapacidad humana se encuentra la mano de Dios conduciendo los hilos de la historia. Y al final del libro, el comentario de José a su propia vida es un resumen del libro: “Dios cambió ese mal en bien”. Y es la fidelidad de Dios la que ofrece una esperanza a nuestras familias que se mueven en un entorno no menos contaminado. Él sigue obrando a través de su gracia para llevarnos a Jesucristo, en quien sus promesas se hacen efectivas para sus hijos. Esperamos la lectura de este devocional le dé fuerzas para continuar en la batalla de levantar una generación para Dios.
Román Pérez Aguilar
Es pastor de la iglesia presbiteriana en México. Está casado con Esmeralda y tiene un hijo. Actualmente colabora en el Ministerio Reforma en el programa Vida en familia.