08 de noviembre del 2021
Génesis 10:1-32
DESPUÉS DE LA TORMENTA
“Éstos son los clanes de los hijos de Noé… Después del diluvio, se esparcieron por todas partes y formaron las naciones del mundo”.
Génesis 10:32
“Después de la tormenta viene la calma”. Es cierto, aunque no se puede minimizar el dolor. Hay pérdidas irreparables, pero la vida debe continuar. No podemos estancarnos en el dolor, sino levantarnos y seguir adelante. Después del diluvio, una tragedia que terminó con casi toda la humanidad, el mundo volvió a poblarse con los sobrevivientes, la familia de Noé. Esto representó un nuevo comienzo, una nueva oportunidad.
¿Se imagina a esas familias repoblando la tierra, descubriendo nuevos lugares, y formando nuevas naciones? El diluvio estaba fresco en su memoria y podía ser un freno a sus aspiraciones. Pero el arco iris en el cielo les recordaba que Dios se había comprometido a garantizar la estabilidad necesaria para este nuevo comienzo.
¿Le asusta el futuro después de esta pandemia? ¿Tiende a sentir temor de que algo parecido pueda ocurrir? No olvidemos que estar aquí hoy es una oportunidad, es un regalo de Dios. Tenemos una responsabilidad hacia un mundo que ha visto desplomarse sus esperanzas más queridas. Por eso continuemos con nuestra misión de llenar la tierra, no solo de personas, sino de personas transformadas por Jesús. Proclamemos de su gracia, y con Jesús a nuestro lado, nuestra vida está asegurada por la eternidad.
Querido Dios, dame la fuerza para seguir adelante en la vida, a pesar de las cosas que han pasado y ayúdame a cumplir la tarea que me has dado. En Cristo, Amén.
Cuando uno lee el libro de Génesis, difícilmente se hace uno la idea de que está hablando de una familia especial. La mayor parte del libro se ocupa de relatos de desobediencia, traición, corrupción y castigo. Pero no se equivoque. Detrás de la incapacidad humana se encuentra la mano de Dios conduciendo los hilos de la historia. Y al final del libro, el comentario de José a su propia vida es un resumen del libro: “Dios cambió ese mal en bien”. Y es la fidelidad de Dios la que ofrece una esperanza a nuestras familias que se mueven en un entorno no menos contaminado. Él sigue obrando a través de su gracia para llevarnos a Jesucristo, en quien sus promesas se hacen efectivas para sus hijos. Esperamos la lectura de este devocional le dé fuerzas para continuar en la batalla de levantar una generación para Dios.
Román Pérez Aguilar
Es pastor de la iglesia presbiteriana en México. Está casado con Esmeralda y tiene un hijo. Actualmente colabora en el Ministerio Reforma en el programa Vida en familia.