Génesis 9:1-17
CRECIMIENTO POBLACIONAL
“Dios bendijo a Noé y a sus hijos, con estas palabras: “Tengan muchos hijos y llenen la tierra”. Génesis 9:1
Existe un grupo influyente de economistas que sostiene que el gran problema de la humanidad es el rápido crecimiento poblacional en contraste con la lenta generación de recursos. A esta causa le atribuyen problemas de desempleo, pobreza, desigualdad, hambre, etc. La idea de fondo es que, cuantas más personas haya en el mundo, menor será la calidad de vida; y cuantas menos personas existan, mejor será la distribución de los recursos. Parece un buen postulado.
Sin embargo, crear políticas para las familias con base en este postulado humanista es contradictorio con la ordenanza divina. Dios ha dicho al hombre que se multiplique sobre la tierra. Pese al pecado y la maldad, el anhelo de Dios es ver su imagen en el mundo y, en consecuencia, ejecutar su perfecto plan para redimirlo, a fin de hacer una nueva humanidad, apegada al modelo intachable, Jesucristo.
Si Dios ha ordenado al hombre multiplicarse sobre la tierra es porque Él mismo ha dado los medios para la vida y esos recursos aún permanecen. No obstante, un problema que sí debe corregirse es la funcionalidad de instituciones encargadas de la producción y distribución de bienes, porque solo así la humanidad disfrutará de lo que Dios ha provisto. Además, es importante actuar con sabiduría al tiempo de procrear hijos, pero esa es una decisión de cada familia.
Dios, Creador de cada vida, ayúdanos a entender y a vivir conforme a tus propósitos para la humanidad, para la gloria de tu santo nombre. En Jesús, Amén.