Lucas 16:19-31
DESIGUALDAD ECONÓMICA
“Había un hombre rico, que se vestía con ropa fina y elegante y… Había también un pobre llamado Lázaro…”.
Lucas 16:19-20
La desigualdad económica es un tema discutido en los círculos académicos y sociales. Es innegable que existe disparidad en los ingresos de las personas y el estilo de vida de las familias. Esto reduce a la sociedad a tres niveles de clases sociales: ricos, clase media y pobres. En el extremo, los ricos pueden darse una vida extravagante, mientras que los más pobres apenas sobreviven.
Pese a esta realidad, hay un punto en el que la vida se iguala: cuando ricos y pobres se encuentran con el umbral de la muerte y frente al trono de Dios donde deben comparecer por sus obras. ¿Quién puede evitar que esta realidad se cumpla en la vida de cada habitante del mundo? Nadie. Por el contrario, cada día nos aproximamos al final de nuestra existencia para dar cuentas delante de Dios.
La parábola del rico y Lázaro nos muestra un contexto de desigualdad social que se extiende hasta el fin del mundo. Es claro que la desigualdad ilustrada no se refiere únicamente al ingreso, sino a una vida sumisa o alejada de Dios, el Creador. Lázaro era pobre delante de la gente, pero rico para con Dios, mientras que el rico era pobre espiritualmente. Si las riquezas no son el todo del hombre ¿Por qué no aprovechamos de vivir conforme a la voluntad de Dios y mostramos mayor amor al prójimo? ¡Porque hacer el bien, nos hará bien a todos!
Señor, conoces mi vida material y espiritual. Te ruego que me ayudes a ser rico para contigo y renueves mi corazón para que haga bien a mis prójimos. En el nombre de Jesús. Amén.