Génesis 2:4-9
EN MEDIO DEL JARDÍN
“…En medio del jardín puso también el árbol de la vida y el árbol del conocimiento del bien y del mal”.
Génesis 3:2-3
La Biblia es la Palabra de Dios para nosotros. En ella él nos revela la gran historia de la creación, la salvación en Cristo, y la comunión eterna entre Dios y su pueblo. Pero es también una obra literaria maestra, llena de personajes, figuras y símbolos que se entrelazan significativamente de principio a fin.
Piense por ejemplo en los árboles mencionados en Génesis 2:9. ¿No le llama la atención que entre tantas plantas se mencionen precisamente éstas? Y cuando Dios distribuyó la vegetación en el huerto, no las colocó en una esquina, sino en el centro mismo. Y para que no quede duda de su importancia, se trata de árboles prototípicos de otros que se mencionan más adelante: árboles que indican vida y fecundidad, y árboles que representan posibilidades de quebrantamiento y desobediencia.
El árbol de la vida anticipa muchas historias que tratan de esperanza, redención, promesa y consuelo, y nos recuerda el comienzo maravilloso de un mundo lleno de abundancia y bendición. La vida que representa incluye la relación amorosa entre Dios y la creación. Por eso, no es ninguna sorpresa que en Apocalipsis 22:1-2 aparezcan de nuevo los cielos nuevos y tierra nueva donde viviremos con Dios para siempre. Se encuentra en medio de la calle de la santa ciudad, prodigando vida y salud en un mundo sin maldición.
Señor, gracias por mostrarnos tus amorosas y generosas promesas en la imagen del árbol de la vida. Por
Jesucristo, Amén.