01 de septiembre del 2021
Génesis 1:9-13, 27-31; 2:8-9
ÁRBOLES DE TODO TIPO
“Hizo crecer también toda clase de árboles hermosos que daban fruto bueno para comer…”
Génesis 2:9a
Toda la tierra está llena de la gloria del Señor. Contemplamos esa gloria en los montes, los mares, los animales, en fin, en cada cosa creada, incluyendo los árboles. Simplemente tenemos que ir al comienzo de la Biblia para encontrar referencias a los árboles que pueden ayudarnos a comprender el carácter y la obra de Dios con su pueblo de generación en generación, incluyéndonos a nosotros.
Dios creó todo tipo de árboles agradables a la vista y buenos para comer. Muchas de las más de 60,000 especies de árboles de todo el mundo producen alimento para nosotros y para otras criaturas y destacan por su hermosura. Un himno popular “¡Cuán grande es él!” incluye los versos: “Al recorrer los montes y los valles, y ver las bellas flores al pasar, al escuchar el canto de las aves, y el murmurar del claro manantial. Mi corazón entona la canción ¡cuán grande es él!”
Los árboles son hermosos a la vista y pueden impulsarnos a alabar a Dios y a encontrar gozo en todo lo que Él ha hecho. La Biblia se refiere a ellos de manera significativa. Génesis en particular, tiene varias referencias a árboles. Las historias de muchos de los personajes principales aluden a un árbol. No hay espacio ni tiempo en estos devocionales para mencionar cada una, pero si desea averiguarlo, lea el libro de Génesis y verá lo que quiero decir.
Bendito Dios, te agradecemos por la espectacular variedad y belleza de los árboles que has hecho. Eres poderoso y bueno, y te alabamos. Por Jesucristo, Amén.
Árboles. Probablemente haya alguno que signifique algo importante en su vida. O tal vez en la vida de su país. De cualquier forma, la historia de la humanidad, tal y como la Biblia la cuenta, gira alrededor de muchos árboles que nos ayudan a comprender el carácter y la obra de Dios a lo largo de la historia. Nuestra tragedia comienza con la desobediencia al mandato de Dios de no comer de un árbol. En la consumación, Dios nos reitera su amor y constancia al permitirnos comer del fruto del árbol de la vida. Pero en el centro de toda esa historia, la madera de otro árbol sirvió de instrumento para que Jesús ofreciera su vida por nosotros, y, de ese modo, hacer posible la redención de su pueblo. Espero que los devocionales de este mes que nos hablarán de esos y otros árboles, sirvan de edificación para sus vidas.
Julia Prins Vanderveen
Julia Prins Vanderveen trabaja y vive en Vancouver, con su esposo, Trevor, y sus tres hijos. Julia ha servido junto con Trevor en la Iglesia en su ciudad, y trabaja como maestra de humanidades en una escuela cristiana.