09 de agosto del 2021
Juan 1:35-45
¿POR QUÉ NO INVITAS?
“Al primero que Andrés se encontró fue a su hermano Simón, y le dijo…”Salmos 146:5
No había nada llamativo en Andrés. Mientras su hermano Simón era impetuoso, Andrés era reservado. Puede que no haya sido un predicador poderoso como Pedro, pero le gustaba conducir a otros a Jesús. Después de que decidió seguir a Jesús, lo primero que hizo Andrés fue buscar a su hermano y decirle: “Simón, tienes que conocer a este hombre que ha cambiado mi vida”. Más tarde, en la alimentación de los 5,000 fue Andrés quien trajo al niño con un pequeño almuerzo a Jesús. Y en Juan 12 leemos que Andrés trajo a algunos extranjeros para que conocieran al Maestro. De una forma tranquila y sin pretensiones Andrés se convirtió en un elemento vital para Cristo.
La mayoría de nosotros no subiremos a plataformas para cantar o compartir la verdad de Dios frente a miles de personas. Pero todos podemos invitar a alguien para que venga con nosotros a un lugar donde puedan conocer a Jesús.
Las encuestas muestran que entre el 80 y el 90 por ciento de quienes llegan a la fe lo hacen como resultado de su relación con otro creyente. Las personas le cuentan a sus amigos acerca del Salvador. Ellos los invitan a la iglesia, a los conciertos cristianos y a las cruzadas donde el evangelio se presenta de maneras interesantes y comprensibles. ¿A quién puedes traer para conocer a Jesús? ¿Por quién estás orando de esta manera?
Señor, ayúdanos a llevar a la gente a una relación viva contigo, como Andrés y tantos otros que como él lo hicieron. En tu nombre, Amén.
Cuando Jesús estuvo en la tierra, la gente acudía de distintos lugares para escucharle. No siempre fue fácil encontrar un lugar cómodo desde el cual dirigirse a la multitud, y, en una ocasión, lo hizo desde un bote prestado. El dueño de aquella embarcación no se imaginaba que, un día, el Señor le convertiría en un gran pescador de hombres. Hablamos del apóstol Pedro, quien aceptó el llamado de Jesús, y continuó de ese modo con su misión aquí en la tierra. Usted tam- bién puede formar parte del equipo de Jesús, aunque no llegue a ser tan famoso como aquel discípulo. Este mes queremos alentarle a involucrarse personalmente en la misión de Jesús. Una emocionante aventura espera a todos los que estén dispuestos a subir al bote.
Dan Jongsma
Dan Jongsma sirve actualmente como pastor en Nashville, Tennessee, y ha trabajado antes en Illinois y Michigan, como plantador de iglesia y pastor juvenil.