10 de agosto del 2021
2 Reyes 7:3-11
DEMASIADO BUENO COMO PARA NO COMPARTIR
“No estamos haciendo bien. Hoy es día de llevar buenas noticias, y nosotros nos las estamos callando”.
2 Reyes 7:9
Un comercial de Mercedes Benz muestra dos coches chocando contra una pared de concreto durante una prueba de seguridad. Alguien le pregunta al portavoz de la compañía por qué no protegen su patente de la carrocería del coche. Esta persona responde: “Porque algunas cosas en la vida son demasiado importantes como para no compartirlas”. ¿No es cierto? Seguro que la más grande de esas cosas es la buena noticia de Jesús.
En 2 Reyes 7 encontramos una historia intrigante en la que Samaria está bajo asedio. Dentro de las murallas de la ciudad la comida era escasa. Pero fuera de las paredes un grupo de leprosos se topó con un milagro increíble hecho por Dios. El campamento enemigo había sido abandonado dejando atrás comida y provisiones en abundancia. Deben haber pensado: “¡Esto es increíble! ¡Esto es vida!”
Esa es a menudo la forma en que un nuevo creyente responde al descubrir las riquezas espirituales que Dios nos ha dado en Cristo. La gratitud que siente es abrumadora. Al igual que los leprosos de la historia, tenemos que decir: “No es correcto que disfrutemos solos de estas riquezas. Deberíamos compartir las buenas nuevas y las bendiciones que hemos recibido”. No podemos ocultar la gracia de Dios sino ponerla a disposición de aquellos que tanto la necesitan.
Señor Dios, la necesidad espiritual que nos rodea es grande. Hemos probado y visto que eres bueno. Ayúdanos a compartir tu gracia y amor generosamente con los demás. Por el amor de Jesús, Amén.
Cuando Jesús estuvo en la tierra, la gente acudía de distintos lugares para escucharle. No siempre fue fácil encontrar un lugar cómodo desde el cual dirigirse a la multitud, y, en una ocasión, lo hizo desde un bote prestado. El dueño de aquella embarcación no se imaginaba que, un día, el Señor le convertiría en un gran pescador de hombres. Hablamos del apóstol Pedro, quien aceptó el llamado de Jesús, y continuó de ese modo con su misión aquí en la tierra. Usted tam- bién puede formar parte del equipo de Jesús, aunque no llegue a ser tan famoso como aquel discípulo. Este mes queremos alentarle a involucrarse personalmente en la misión de Jesús. Una emocionante aventura espera a todos los que estén dispuestos a subir al bote.
Dan Jongsma
Dan Jongsma sirve actualmente como pastor en Nashville, Tennessee, y ha trabajado antes en Illinois y Michigan, como plantador de iglesia y pastor juvenil.