Lucas 14:15-24
ABUNDANCIA EN LA FIESTA
“Ve por los caminos y los cercados, y obliga a otros a entrar, para que se llene mi casa”
Lucas 14:23
Para algunas personas, el cristianismo aparenta ser un conjunto de reglas y rituales, que trae más malas noticias que buenas. Pero en Lucas 14 Jesús describe la vida en el reino de Dios como un banquete suntuoso con música, compañerismo, festividades y mucha comida. ¿Se imagina este gran salón con muebles y decoraciones por todas partes? Todo está listo para disfrutar de la fiesta.
Al observar de cerca la escena, nos damos cuenta de que organizar una fiesta así demanda recursos y dedicación. Alguien debe haber estado al frente. Pero también advertimos que algo falta. No hay asistentes a la fiesta. ¡Qué decepcionado debe sentirse el anfitrión, después de preparar la mejor de las fiestas, para que nadie aparezca!
Ahí es donde entran los cristianos. Han recibido una nueva asignación: invitar a otros a la fiesta. Los cristianos están llamados a ser mensajeros motivados, testigos atractivos, portadores creíbles sin hacer acepción de personas. Alguien ha descrito este evangelismo como “un mendigo diciéndole a otro mendigo dónde encontrar comida”. O podríamos decir que es un invitado que le dice a otro invitado dónde se puede encontrar el salón de banquetes lleno de comida espiritual. ¡Que la super abundancia de las riquezas de Dios en Cristo nos motive a invitar a los demás a la fiesta!
Señor, ¡qué privilegio es ser invitado a tu banquete! ¡Qué honor invitar a los demás! ¡Qué alegría ver tu salón de banquetes lleno! Que vengan muchos más hoy. Amén.