11 de agosto del 2021
Lucas 14:15-24
ABUNDANCIA EN LA FIESTA
“Ve por los caminos y los cercados, y obliga a otros a entrar, para que se llene mi casa”
Lucas 14:23
Para algunas personas, el cristianismo aparenta ser un conjunto de reglas y rituales, que trae más malas noticias que buenas. Pero en Lucas 14 Jesús describe la vida en el reino de Dios como un banquete suntuoso con música, compañerismo, festividades y mucha comida. ¿Se imagina este gran salón con muebles y decoraciones por todas partes? Todo está listo para disfrutar de la fiesta.
Al observar de cerca la escena, nos damos cuenta de que organizar una fiesta así demanda recursos y dedicación. Alguien debe haber estado al frente. Pero también advertimos que algo falta. No hay asistentes a la fiesta. ¡Qué decepcionado debe sentirse el anfitrión, después de preparar la mejor de las fiestas, para que nadie aparezca!
Ahí es donde entran los cristianos. Han recibido una nueva asignación: invitar a otros a la fiesta. Los cristianos están llamados a ser mensajeros motivados, testigos atractivos, portadores creíbles sin hacer acepción de personas. Alguien ha descrito este evangelismo como “un mendigo diciéndole a otro mendigo dónde encontrar comida”. O podríamos decir que es un invitado que le dice a otro invitado dónde se puede encontrar el salón de banquetes lleno de comida espiritual. ¡Que la super abundancia de las riquezas de Dios en Cristo nos motive a invitar a los demás a la fiesta!
Señor, ¡qué privilegio es ser invitado a tu banquete! ¡Qué honor invitar a los demás! ¡Qué alegría ver tu salón de banquetes lleno! Que vengan muchos más hoy. Amén.
Cuando Jesús estuvo en la tierra, la gente acudía de distintos lugares para escucharle. No siempre fue fácil encontrar un lugar cómodo desde el cual dirigirse a la multitud, y, en una ocasión, lo hizo desde un bote prestado. El dueño de aquella embarcación no se imaginaba que, un día, el Señor le convertiría en un gran pescador de hombres. Hablamos del apóstol Pedro, quien aceptó el llamado de Jesús, y continuó de ese modo con su misión aquí en la tierra. Usted tam- bién puede formar parte del equipo de Jesús, aunque no llegue a ser tan famoso como aquel discípulo. Este mes queremos alentarle a involucrarse personalmente en la misión de Jesús. Una emocionante aventura espera a todos los que estén dispuestos a subir al bote.
Dan Jongsma
Dan Jongsma sirve actualmente como pastor en Nashville, Tennessee, y ha trabajado antes en Illinois y Michigan, como plantador de iglesia y pastor juvenil.