17 de agosto del 2021
2 Timoteo 1:3-12
SUPERANDO LA TIMIDEZ ESPIRITUAL
“Dios no nos ha dado un espíritu de temor, sino un espíritu de poder, de amor y de buen juicio”
2 Timoteo 1:7
La timidez espiritual es ese sentimiento incómodo o sensación de ansiedad que te oprime cuando tienes la oportunidad de hablar con alguien acerca del Señor. Todos hemos pasado por eso. La oportunidad se presenta, pero la presión nos ahoga. La timidez espiritual nos aflige a todos a veces. En algunas situaciones nunca llegamos a hacerle a alguien “la gran pregunta”, ni a ofrecer “la invitación” para venir a Jesús.
A principios de la década de 1900, Henry Ford compró una gran póliza de seguro para todos sus empleados. Un periódico se enteró de la historia e hizo públicos los detalles. Uno de los amigos cercanos de Ford, que era un vendedor de seguros, leyó sobre esto y se molestó bastante. Llamó a Ford y le preguntó por qué no había comprado una póliza a su compañía. Ford respondió: “Porque nunca me preguntaste”.
¿Cuántos de nuestra familia, amigos, compañeros de trabajo y conocidos podrían decirnos: “Nunca creí en Jesús porque nunca me lo pediste? Nunca me uní a la familia de Dios porque nunca me invitaste a hacerlo”. Pablo nos recuerda que “Dios no nos ha dado un espíritu de temor, sino un espíritu de poder”. Demos gracias a Dios porque él puede domar nuestros miedos. Con la oración y la práctica, todo creyente puede convertirse en un testigo eficaz.
Padre, abre nuestra boca para hablar de tu amor transformador. Reemplaza nuestra timidez con confianza y valor para que los demás te conozcan y vivan. En Jesús, Amén.
Cuando Jesús estuvo en la tierra, la gente acudía de distintos lugares para escucharle. No siempre fue fácil encontrar un lugar cómodo desde el cual dirigirse a la multitud, y, en una ocasión, lo hizo desde un bote prestado. El dueño de aquella embarcación no se imaginaba que, un día, el Señor le convertiría en un gran pescador de hombres. Hablamos del apóstol Pedro, quien aceptó el llamado de Jesús, y continuó de ese modo con su misión aquí en la tierra. Usted tam- bién puede formar parte del equipo de Jesús, aunque no llegue a ser tan famoso como aquel discípulo. Este mes queremos alentarle a involucrarse personalmente en la misión de Jesús. Una emocionante aventura espera a todos los que estén dispuestos a subir al bote.
Dan Jongsma
Dan Jongsma sirve actualmente como pastor en Nashville, Tennessee, y ha trabajado antes en Illinois y Michigan, como plantador de iglesia y pastor juvenil.