18 de agosto del 2021
1 Corintios 9:24-27
SUPERANDO LA MALA FORMACIÓN
“Los que se preparan para competir en un deporte, evitan todo lo que pueda hacerles daño”.
1 Corintios 9:25
Un factor que puede impedirnos compartir nuestra fe es un sentimiento de incompetencia o insuficiencia. Queremos ser testigos de Cristo, pero no sabemos qué decir ni cómo decirlo. El problema puede ser que no se nos ha enseñado cómo. Casi nunca se nos enseña a compartir nuestra fe a nivel personal con alguien que no conoce a Jesús. A veces lo hacemos dentro de círculos cómodos con otros creyentes.
Hace algunos años fui a un taller de evangelismo en el verano para aprender cómo hacerlo. Luego, después de unas cuantas sesiones de entrenamiento, el pastor me envió a la comunidad. La primera vez que entablé una conversación espiritual con un incrédulo, estaba bastante asustado. Pero poco a poco crecí en confianza y habilidad.
No debemos usar la mala formación como excusa para la incompetencia. En 1 Corintios 9, Pablo habla de atletas sometidos a un entrenamiento estricto, y deja claro que esto es igual de importante para correr la carrera de la fe. Afortunadamente hay muchas herramientas maravillosas disponibles hoy en día que pueden ayudarnos a agudizar nuestras habilidades. Habla con tu pastor. Regístrate para un curso. Estudia el asunto en tu grupo pequeño. Practica hablando con amigos y conocidos sobre el increíble amor de Dios por nosotros. No dejes que el mal entrenamiento sea una barrera para ti.
Padre, ayúdanos a desarrollar habilidades y tener confianza como tus testigos. En el nombre de Jesús, Amén.
Cuando Jesús estuvo en la tierra, la gente acudía de distintos lugares para escucharle. No siempre fue fácil encontrar un lugar cómodo desde el cual dirigirse a la multitud, y, en una ocasión, lo hizo desde un bote prestado. El dueño de aquella embarcación no se imaginaba que, un día, el Señor le convertiría en un gran pescador de hombres. Hablamos del apóstol Pedro, quien aceptó el llamado de Jesús, y continuó de ese modo con su misión aquí en la tierra. Usted tam- bién puede formar parte del equipo de Jesús, aunque no llegue a ser tan famoso como aquel discípulo. Este mes queremos alentarle a involucrarse personalmente en la misión de Jesús. Una emocionante aventura espera a todos los que estén dispuestos a subir al bote.
Dan Jongsma
Dan Jongsma sirve actualmente como pastor en Nashville, Tennessee, y ha trabajado antes en Illinois y Michigan, como plantador de iglesia y pastor juvenil.