Salmo 19:1-14
LABIOS Y CORAZÓN SINTONIZADOS
“Sean aceptables a tus ojos mis palabras y mis pensamientos, oh, Señor, refugio y libertador mío”. Salmo 19:14
El Salmo 19 es una joya preciosa del Salterio. Trata de la revelación natural de Dios, el esplendor del universo, y la revelación particular, las Sagradas Escrituras. La revelación natural se dirige a los ojos y la revelación especial a los oídos. Dios muestra su poder y su gloria en las obras de la creación y revela su amor y su gracia en su santa Palabra. La creación revela un espectáculo constante ante nuestros ojos y la Palabra desvela una historia de redención a nuestro corazón.Frente a la majestuosa revelación de Dios, tanto en su obra como en su Palabra, el Rey David expresó su más profundo deseo: que las palabras de su boca y la meditación de su corazón fueran agradables en la presencia de Dios, su roca y su redentor. Los labios hablan de la abundancia del corazón. Si nuestro corazón es recto delante de Dios, palabras de vida brotan de nuestros labios. Es la meditación del corazón, alimentada por la Palabra de Dios, la que produce palabras que agradan a Dios.Cuando alimentamos el corazón con la verdad, de nuestros labios salen palabras que edifican. Solo en la presencia de Dios, nuestra roca y nuestro redentor, podemos tener corazones y labios limpios. Solo cuando tenemos comunión con Dios, podemos vivir en paz con nosotros mismos y ser una bendición para nuestro prójimo.
Padre, libera mi corazón de resentimiento, dolor, rencor, amargura y enojo. Haz que las palabras que dirijo a mis semejantes reflejen tu gracia. Por tu Hijo Jesús, Amén.