14 de julio del 2021
Lucas 5:12-16
UNA CAUSA IMPOSIBLE
“...llegó un hombre enfermo de lepra; al ver a Jesús, se inclinó hasta el suelo y le rogó: —Señor, si quieres, puedes limpiarme de mi enfermedad”. Lucas 5:12
La vida no siempre es una caminata fácil y tranquila. A menudo nos sorprenden tragedias terribles que minan nuestra salud, atacan nuestras emociones y hieren nuestra alma. El texto de este día habla de un hombre enfermo de lepra. La etapa de su enfermedad ya estaba avanzada. Este hombre tenía la piel necrosada y su carne olía mal. Vivía encerrado en un leprosario, cubierto de harapos, esperando la muerte.Hasta que un día oyó acerca de Jesús, el Hijo de Dios. Fue así la fe brotó en su alma y este hombre, escurriéndose a escondidas en las calles, llega a la presencia de Jesús. De forma humilde, pero valiente, postrado a sus pies, hace una apasionada súplica: “Señor, si quieres, puedes limpiarme de mi enfermedad”. Al mismo tiempo que confiesa la omnipotencia de Jesús, se somete a su voluntad soberana. Jesús extendió la mano y tocó al intocable, acariciando su alma antes de curar su cuerpo.Este hombre ciertamente había vivido muchos años sin ser tocado. Jesús sabía que había en su corazón una sed de afecto, por eso, antes de curarlo, lo tocó con profunda compasión. Y a su súplica conmovedora, Jesús respondió con bondad: “Quiero. ¡Queda limpio! Al momento se le quitó la lepra al enfermo”. Jesús sigue siendo el mismo. Él puede, ahora, de la misma manera, tocarle y sanar su cuerpo y su alma.
Señor, sé que no merezco tu compasión, pero tú eres el único capaz de sanar mi cuerpo y mi mente. Confío en tu poder y tu amor. Amén.
Tengo la alegría de presentar a nuestros lectores el Cada día de Julio. Aquí se trata un asunto muy alentador. En el camino de la vida podemos experimentar el cuidado de Dios. Él está de nuestro lado como una sombra a nuestra mano derecha. Nos guía con su consejo, reafirma nuestros pasos en la roca, pone una canción de victoria en nuestros labios y nos sostiene con su poder. Mi esperanza es que los siguientes textos sean un bálsamo para tu corazón, un aliento para tu alma y que tú, incluso en las circunstancias más difíciles de la vida, sepas que Dios te está cuidando. Nunca te dejará ir. Puedes confiar en Él. Lee cada texto con oración y pide al Espíritu Santo que aplique estas verdades divinas a tu corazón para que tú y tu familia experimenten las alegrías incalculables del cuidado divino. ¡Estoy seguro que, en los brazos del Eterno, encontrarás descanso y consuelo, alegría y paz, restauración y entusiasmo para vivir!
Hernandes Dias Lopes
Rev. Hernandes Dias Lopes es casado y tiene dos hijos. Es pastor presbiteriano, conferencista, autor y presentador. Tambien es director del Ministerio en Portugués “Luz para el Camino”, en Campinas, San Pablo - Brasil.