12 de julio del 2021
2 Timoteo 4:9-18
LA SOLEDAD, EL VACÍO DEL ALMA
“Haz lo posible por venir pronto a verme...Solamente Lucas está conmigo...” 2 Timoteo 4:9,11
La población del mundo crece a pasos agigantados. Las multitudes se acomodan en los grandes centros urbanos, pero la mayoría forma solo una masa sin rostro y sin identidad. Pasean en el anonimato, protegidas por la gruesa máscara de la soledad, incluso dentro de las iglesias. La soledad es el vacío del alma. Es sentirse solo en medio de una multitud. Es ser olvidado cuando se espera ser amado. Hay mujeres viudas de maridos vivos, que viven solas, sin cariño y sin compañía. Hay niños abandonados por sus padres, aunque viven bajo el mismo techo. Hay ancianos olvidados por sus hijos, necesitados de un beso cálido. Hay personas que disfrutan del dolor de la viudez, que sienten una dolorosa nostalgia por los que se fueron. Hay muchas personas abandonadas en asilos de ancianos o en las cárceles, experimentando una soledad amarga. El apóstol Pablo sintió el dolor de la soledad en su piel. Él le escribe en esta carta a Timoteo y le pide a su amado hijo en la fe que vaya pronto a verlo. Incluso, revestido de fuerzas por Dios para cumplir su ministerio y enfrentar el martirio, Pablo necesitaba de un hombro amigo a su lado. La gente necesita a Dios, pero nosotros también necesitamos a la gente. Nuestra familia necesita ser un oasis de vida en el desierto, el remedio divino para el drama de la soledad
Gracias, Padre, por mi familia. Cuidaré de la bendición que me has dado. Ayúdame a brindar compañía a quien lo necesite para que tu nombre sea glorificado. Por el amor de Jesús, Amén.
Tengo la alegría de presentar a nuestros lectores el Cada día de Julio. Aquí se trata un asunto muy alentador. En el camino de la vida podemos experimentar el cuidado de Dios. Él está de nuestro lado como una sombra a nuestra mano derecha. Nos guía con su consejo, reafirma nuestros pasos en la roca, pone una canción de victoria en nuestros labios y nos sostiene con su poder. Mi esperanza es que los siguientes textos sean un bálsamo para tu corazón, un aliento para tu alma y que tú, incluso en las circunstancias más difíciles de la vida, sepas que Dios te está cuidando. Nunca te dejará ir. Puedes confiar en Él. Lee cada texto con oración y pide al Espíritu Santo que aplique estas verdades divinas a tu corazón para que tú y tu familia experimenten las alegrías incalculables del cuidado divino. ¡Estoy seguro que, en los brazos del Eterno, encontrarás descanso y consuelo, alegría y paz, restauración y entusiasmo para vivir!
Hernandes Dias Lopes
Rev. Hernandes Dias Lopes es casado y tiene dos hijos. Es pastor presbiteriano, conferencista, autor y presentador. Tambien es director del Ministerio en Portugués “Luz para el Camino”, en Campinas, San Pablo - Brasil.