22 de junio del 2021
1 Corintios 12:1-11
DISPOSICIÓN DIVINA
“Pero todas estas cosas las hace con su poder el único y mismo Espíritu, dando a cada persona lo que a él mejor le parece”.
1 Corintios 12:11
Demos gracias a Dios que el Espíritu Santo está obrando en nosotros. Él no convierte nuestro cuerpo en un lugar de recreo sino en un centro de operaciones. Él no viene a nuestras vidas con visa de turista sino con carta de residencia. Él no llega con las manos vacías, sino con preciosos dones que enriquecerán nuestra vida y las de los demás.
Usted no tiene que mirar a un lado para ver qué le ha dado el Espíritu a sus compañeros de fe. No debe preocuparse de si alguien ha recibido algo más llamativo o vistoso. Voltear hacia el otro con envidia o amargura simplemente distraerá su mirada de la manera poderosa en que él está trabajando en su vida, y los planes maravillosos que tiene para usted. Puede estar seguro que él no le dejara sin el equipamiento apropiado ni los recursos indispensables para la edificación del cuerpo de Cristo.
Tampoco debe permitir que alguien menosprecie los dones que el Espíritu le ha otorgado. ¿No le parece que si es él quien decide qué darle y qué no, es mejor a que nosotros escojamos lo que creamos más conveniente? El da a cada persona “lo que mejor le parece”. No actúa con egoísmo, ni decide con ligereza. Confiemos en su sabiduría y tengamos la confianza que él decidirá darnos lo que considere es mejor para nosotros.
Benditos seas, Santo Espíritu, porque tú nos das el poder para servir y la guía para hacerlo en la forma adecuada. Por Jesucristo, amén. ?
El camino a la madurez cristiana es una travesía maravillosa. No hay nada que se compare a estar en sintonía con la voluntad de nuestro bondadoso Dios. Su Hijo Jesucristo ha hecho posible el recorrido a través de su muerte en la cruz. Y, por si fuera poco, Dios ha hecho morar su Espíritu en nosotros para guiarnos, fortalecernos y capacitarnos para crecer junto con nuestros hermanos en la fe. Pero tenga cuidado de caer en la tentación de buscar atajos. No se deje seducir por los predicadores que le animan a seguir una meta distinta. La iglesia de Corinto es un ejemplo de los peligros de equi- vocar el camino y la confusión resultante. Gracias a Dios, nuestros errores no tienen la última palabra, y él permitió que el apóstol Pablo atendiera la necesidad pastoral de esta iglesia. De ese modo, la iglesia pudo retomar el camino, y nosotros también podemos hacerlo si nos hemos extraviado.
Huascar de la Cruz
Es casado y tiene cuatro hijos. Ha sido pastor en México por largo tiempo, y en la actualidad funge como el director del Ministerio Reforma.