05 de diciembre del 2020
Salmo 2:1-12
TIEMPOS TURBULENTOS
“Yo publicaré el decreto; Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú; Yo te engendré hoy”
Salmo 2:7
Los británicos llevan ya casi setenta años esperando ver la coronación de un nuevo rey. La ceremonia de ascensión al trono de Isabel II en 1953 fue el primer evento de este tipo en ser televisado. Como en el caso de algunas de las bodas reales del Reino Unido, seguramente la coronación de un nuevo monarca atraerá una gran audiencia a nivel mundial.
Este Salmo celebra la entronización del rey de Israel en Jerusalén. Era también un gran acontecimiento porque el nuevo soberano era portador de una unción divina y una relación especial con Dios. Pero dado que las monarquías antiguas tenían un mayor peso político que las actuales, el ascenso de un nuevo rey también enfrentaba amenazas de todo tipo.
Sin embargo, las palabras de este salmo también apuntan a Jesús, el hijo de David. Aunque en esos tiempos no había televisión, Dios reconoció públicamente desde el cielo a Jesús como su Hijo al momento de su bautismo. En la cruz, aunque de forma sarcástica, se leía la gran verdad que Cristo es rey. Es solo en él que se cumplen las promesas a David de un reino que no tendrá fin, y, al cual, por la fe, judíos y gentiles tenemos acceso por igual. Y es en él que esperamos que Dios consume la victoria sobre sus enemigos, instaure una paz duradera, y nos permita vivir en comunión con él sin ninguna amenaza o peligro.
Oh, Dios, ayúdame a extender tu reino honrando a tu Hijo como mi Rey en cada esfera de la vida. Amén.
Estamos comenzando el año de 2021. En el año que concluimos tuvimos luchas inmensas, descendimos a valles oscuros, cruzamos desiertos tórridos y atravesamos pantanos peligrosos. Ahora, nos adentramos en los umbrales de un año más, trayendo en el equipaje muchas expectativas y no pocos temores. No se deje vencer por el desánimo. No sucumba al pesimismo. Sepa que Dios está sentado en su trono, tiene las redes de la historia en sus manos y gobierna a las naciones. Al mismo tiempo, ese Dios soberano se preocupa por usted, con sus luchas, sus sueños y sus necesidades. Coloque su carga a sus pies. Descanse en su cuidado, lleno de ternura. Él le ama a usted, trabaja en usted y le conducirá en victoria. Lea cada devocional con el alma sediente, con el corazón abierto a todo cuanto Dios preparó para usted. En la mesa del Padre hay pan en abundancia. En la presencia de Dios hay delicias para siempre. ¡Buena lectura!
Huascar de la Cruz
Es casado y tiene cuatro hijos. Ha sido pastor en México por largo tiempo, y en la actualidad funge como el director del Ministerio Reforma.