30 de diciembre del 2020
Apocalipsis 15:1-8
MOISÉS Y EL CORDERO
“Y cantan el cántico de Moisés siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo: Grandes y maravillosas son tus obras”
Apocalipsis 15:3
El año 2020 ha dejado a su paso una estela de sufrimiento y preocupación. Aun si no hemos llegado a una situación crítica, nos conmueve tanta tragedia y separación que ha visitado a muchas familias. Y, seguramente, en algún momento nos hemos preguntado qué tiene que ver Dios en todo esto.
Hay quienes dicen que un Dios bueno no haría cosas como éstas, o que, si lo ha hecho, ha sido en el pasado, en el Antiguo Testamento. Ahora estamos en el tiempo de la gracia donde Dios es más condescendiente. Pero no hay un cambio en el carácter de Dios entre el Antiguo y el Nuevo Testamento. Moisés y Cristo no son dos personajes antagónicos en el plan de Dios. Es por eso que, antes del anuncio de las plagas postreras, encontramos el cántico de Moisés y del Cordero. Y son precisamente aquellos que han sufrido el mal en la forma más cruenta que podamos imaginar quienes alaban a Dios por su carácter constante: “justos y verdaderos son tus caminos”.
No nos confundamos. Así como Dios juzgó a Egipto por oprimir a su pueblo, y castigó el pecado en su Hijo como nuestro substituto, así juzgará todo mal cometido sobre la tierra. Lleva tiempo, pero eventualmente nosotros también aprenderemos a cantar “Grandes y maravillosas son tus obras”.
Padre, ayúdanos a entender la gravedad del pecado y la certeza de tus juicios. Permítenos seguir predicando tu gracia en este tiempo aceptable. En el nombre de tu Hijo, amén.
Estamos comenzando el año de 2021. En el año que concluimos tuvimos luchas inmensas, descendimos a valles oscuros, cruzamos desiertos tórridos y atravesamos pantanos peligrosos. Ahora, nos adentramos en los umbrales de un año más, trayendo en el equipaje muchas expectativas y no pocos temores. No se deje vencer por el desánimo. No sucumba al pesimismo. Sepa que Dios está sentado en su trono, tiene las redes de la historia en sus manos y gobierna a las naciones. Al mismo tiempo, ese Dios soberano se preocupa por usted, con sus luchas, sus sueños y sus necesidades. Coloque su carga a sus pies. Descanse en su cuidado, lleno de ternura. Él le ama a usted, trabaja en usted y le conducirá en victoria. Lea cada devocional con el alma sediente, con el corazón abierto a todo cuanto Dios preparó para usted. En la mesa del Padre hay pan en abundancia. En la presencia de Dios hay delicias para siempre. ¡Buena lectura!
Huascar de la Cruz
Es casado y tiene cuatro hijos. Ha sido pastor en México por largo tiempo, y en la actualidad funge como el director del Ministerio Reforma.