Apocalipsis 19:1-8
LA BODA QUE NO TE PUEDES PERDER
“Alegrémonos, llenémonos de gozo y démosle gloria, porque ha llegado el momento de las bodas del Cordero”
Apocalipsis 19:16
No sé si le gusten las bodas. Por lo menos, he visto a algunos que prefieren saltarse la ceremonia, y me los encuentro en la recepción sentados en los mejores lugares. Pero si usted es creyente, hay una boda en el futuro que no podrá evitar. De hecho, yo ya la he puesto en mi agenda, aunque desconozco la fecha exacta. Y no quiero perderme ningún detalle.
En el último canto que aparece en la Biblia, la estruendosa voz celestial que anuncia las bodas del Cordero es como una marcha nupcial. Sus estrofas hacen que dirijamos la mirada a la esposa y su vestimenta especial. ¡Qué hermosa se ve ya lista para la boda! Y ahí espero que estemos tú y yo. Momentos después aparece el esposo, imponente, en su corcel blanco. Su marcha victoriosa, nos recuerda lo que él ha hecho a través de las edades para hacer posible este encuentro final. No hay más amenazas que impidan que el Cordero y la esposa puedan entrar en una comunión íntima y eterna delante del Padre.
Este año quizá ha significado momentos de dolor y angustia para mucha gente en el mundo. Muchos que esperaban ver el final de este año ya no lo hicieron. Pero nuestra meta en la vida no es concluir un año, sino estar toda una eternidad con Cristo. Y Dios ha hecho esto posible a través del sacrificio de su Hijo. Su fiesta no quedará sin invitados. ¡Alegrémonos y démosle gloria!
Querido Jesús, gracias por hacernos partícipe de tu fiesta. Nos gozamos en tu salvación y tu victoria plena. Amén.