Apocalipsis 14:1-5
UN CORO DE RÉCORD
“Y cantaban un cántico nuevo delante del trono…y nadie podía aprender el cántico sino aquellos ciento cuarenta y cuatro mil que fueron redimidos de entre los de la tierra…”
Apocalipsis 14:3
¿Se ha preguntado alguna vez cuál ha sido el coro más grande del mundo del que tengamos memoria? Durante los meses de pandemia se logró ensamblar un coro virtual de 17,572 voces provenientes de 129 países. En Filipinas, en el 2016 un coro evangélico reunió a 21,262 coristas para entonar tres himnos. Sin embargo, de acuerdo al Libro de récords Guinness, el coro más grande del mundo fue organizado en la India en el 2011 y contó con un total de 121,440 personas en una presentación de solo cinco minutos.
El coro de 144,000 voces que aparece en el pasaje de hoy es aún más impresionante. Pero no me sorprende su número ni me asombran sus voces perfectas como de “arpistas”. Lo que captura mi atención es el Cordero a quien acompañan. Aunque en el capítulo anterior la Bestia lanza un ataque furioso contra su reino, el Cordero y sus seguidores permanecen en pie. Su reino sigue firme, sus propósitos inalterados y su victoria es segura. No hay calamidad, ni oposición, que pueda detener el avance de sus planes. Es por eso que los redimidos por él tienen motivos de sobra para cantar, y solamente ellos tienen el privilegio de festejar su triunfo. ¿No le alegra a usted saber que Dios le ha redimido y le ha llamado a formar parte del reino de su amado Hijo?
Padre, te alabamos, y adoramos a tu Hijo, y nos alegramos en su victoria. Esperamos el momento en que ya estaremos por siempre a su lado. En su nombre, Amén.