Apocalipsis 5:1-14
CUESTIÓN DE ENFOQUE
“…y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios…”
Apocalipsis 5:9
¡Cómo influye en nuestra actitud hacia las cosas la perspectiva o el ángulo desde la cual las miramos! Un ejemplo es el sacrificio de Cristo en la cruz. Al leer los evangelios se destaca la actitud cruel de sus verdugos. Los soldados le hacían reverencia en son de burla. La gente meneaba la cabeza en señal de reprobación. Y los principales sacerdotes hundieron su filosa lengua cuestionando el más grande honor del crucificado: ser el Hijo de Dios.
Esa actitud contrasta con el inmenso valor que en el cielo se le da a ese acontecimiento. El libro de Apocalipsis nos permite un vistazo del trono celestial, donde Cristo, identificado como el Cordero inmolado, se encuentra junto al Padre. Y los ángeles le tributan los más altos honores en virtud de su sacrificio: “El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza” (Ap. 5:12).
A ellos se unen las voces de todo lo creado en todo lugar y en toda lengua, sin que el Padre exprese su desaprobación al escuchar esos cantos. Es él quien más aprecia el sacrificio de su propio Hijo, al cual por amor envió a este mundo. Y no hay cantos ni notas que puedan agotar el significado de este gran evento. Tú también puedes unir tu voz a esa nueva canción.
Señor Jesús, gracias porque tu sacrificio único marca la diferencia en la historia y en mi vida. Te bendigo y adoro. Amén.