27 de diciembre del 2020
1 Timoteo 3:14-16
UNA NAVIDAD QUE NO TERMINA
“Fue anunciado a las naciones, creído en el mundo” 1 Timoteo 3:16 DHH
La navidad es, desde hace mucho tiempo, una celebración de alcance mundial. Hace unas semanas atrajo mi atención una novela coreana en la que podía ver el espíritu navideño plasmado en decoraciones, cantos y fiestas. Pero no era necesario ser muy observador para darse cuenta que esto era solo parte de la escenografía. El hecho de que la navidad celebre el nacimiento de Cristo no recibía ninguna atención.
Los primeros cristianos no hubieran podido entender tal indiferencia hacia la venida del Hijo de Dios a este mundo. Esta visita divina era algo único y trascendental como para pasarla desapercibida. Ellos convirtieron este acontecimiento en parte central de su vida, de su fe y de su adoración.
Estas líneas de uno de los más antiguos himnos cristianos reflejan esas convicciones. No hablan de Santa Claus, o del reno de la nariz roja. Ellos hablan de Cristo, aun cuando hablar de su venida al mundo, de su muerte en la cruz y de su resurrección sonara extraño a los oídos antiguos. Y esta fidelidad al mensaje de Cristo dio como resultado que las naciones encontraran un salvador. ¿Cuál es el mensaje que transmites en la forma que celebras, cantas y decoras tu casa durante estas fiestas? ¿Pueden otros ver a Cristo y sus hechos salvadores, o estamos haciendo de la navidad una falsificación?
Padre, ayúdame a predicar a tu Hijo en todas las formas a mi alcance cada vez que tenga la oportunidad. En el nombre de Jesús. Amén.
Estamos comenzando el año de 2021. En el año que concluimos tuvimos luchas inmensas, descendimos a valles oscuros, cruzamos desiertos tórridos y atravesamos pantanos peligrosos. Ahora, nos adentramos en los umbrales de un año más, trayendo en el equipaje muchas expectativas y no pocos temores. No se deje vencer por el desánimo. No sucumba al pesimismo. Sepa que Dios está sentado en su trono, tiene las redes de la historia en sus manos y gobierna a las naciones. Al mismo tiempo, ese Dios soberano se preocupa por usted, con sus luchas, sus sueños y sus necesidades. Coloque su carga a sus pies. Descanse en su cuidado, lleno de ternura. Él le ama a usted, trabaja en usted y le conducirá en victoria. Lea cada devocional con el alma sediente, con el corazón abierto a todo cuanto Dios preparó para usted. En la mesa del Padre hay pan en abundancia. En la presencia de Dios hay delicias para siempre. ¡Buena lectura!
Huascar de la Cruz
Es casado y tiene cuatro hijos. Ha sido pastor en México por largo tiempo, y en la actualidad funge como el director del Ministerio Reforma.