14 de diciembre del 2020
Salmo 110:1-7
UN SACERDOTE ÚNICO
“Juró Jehová, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec”Salmo 110:4
Necesitamos un sacerdote. Quizá no estemos a punto de morir, o anhelemos confesar algo. Pero el sacerdocio es una institución divina para que los creyentes puedan acercarse a Dios. Aun cuando usted crea que puede estar frente a Dios sin necesidad de un mediador y de sacrificios, Dios dice que eso no es posible.
Necesitamos un sacerdote, pero antes que se levante y decida ir en busca de uno, permítame recordarle que ya Dios ha resuelto nuestro problema. Y es una bendición saber que no tenemos que volver al sistema sacerdotal del Antiguo Testamento que abundaba en sacrificios y ofrendas. Era un sistema bastante complicado y eso nos enseña que para Dios el pecado no es algo simple y trivial.
Los creyentes en Cristo descansamos en él como nuestro Sumo Sacerdote. No necesitamos presentar más sacrificios porque él es el sacrificio perfecto por nuestro pecado. No necesitamos salir en busca de él para que interceda por nosotros, porque él está sentado a la diestra del Dios Padre. No tenemos que preocuparnos que no se encuentre disponible porque él vive siempre para interceder por nosotros. Y Dios no va a substituirlo por alguien más, porque él lo ha ordenado bajo juramento. Así que podemos acercarnos llenos de confianza a Dios en todo momento y desde cualquier lugar.
Jesús, gracias por salvarnos y por interceder constantemente por nosotros delante del Padre. En tu nombre oramos, Amén.
Estamos comenzando el año de 2021. En el año que concluimos tuvimos luchas inmensas, descendimos a valles oscuros, cruzamos desiertos tórridos y atravesamos pantanos peligrosos. Ahora, nos adentramos en los umbrales de un año más, trayendo en el equipaje muchas expectativas y no pocos temores. No se deje vencer por el desánimo. No sucumba al pesimismo. Sepa que Dios está sentado en su trono, tiene las redes de la historia en sus manos y gobierna a las naciones. Al mismo tiempo, ese Dios soberano se preocupa por usted, con sus luchas, sus sueños y sus necesidades. Coloque su carga a sus pies. Descanse en su cuidado, lleno de ternura. Él le ama a usted, trabaja en usted y le conducirá en victoria. Lea cada devocional con el alma sediente, con el corazón abierto a todo cuanto Dios preparó para usted. En la mesa del Padre hay pan en abundancia. En la presencia de Dios hay delicias para siempre. ¡Buena lectura!
Huascar de la Cruz
Es casado y tiene cuatro hijos. Ha sido pastor en México por largo tiempo, y en la actualidad funge como el director del Ministerio Reforma.