Salmo 118:15-29
BENDITO EL QUE VIENE…
“Bendito el que viene en el nombre de Jehová”
Salmo 118:26
Cada vez que en un país se celebra el día de independencia se escuchan también las notas de su himno nacional. Es ocasión propicia para refrescar nuestro amor por la patria, y las palabras de ese himno quizá contribuyan para eso. Y esto a pesar de que, como en mi caso, el lenguaje de guerra con acero, espadas y cañones suene un tanto desactualizado.
Israel celebraba su liberación de la esclavitud de Egipto en la fiesta de la pascua. Durante la celebración las familias cantaban los salmos 113-118, y es con este último que se culminaba la fiesta. Es un salmo muy bello que no perdía su relevancia para los fieles israelitas, porque en sus últimas líneas se encontraba la esperanza siempre presente de un liberador para el pueblo. Y durante la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén, cinco días antes de la celebración de la pascua, la muchedumbre que abarrotaba las calles pudo reconocer en él a ese salvador. Desafortunadamente, esa multitud esperaba una liberación política, no espiritual. Y esa desilusión los llevó a darle la espalda cinco días después.
Sin embargo, para los creyentes Jesús ha satisfecho sus expectativas de libertad y salvación. No miramos ya al futuro por un liberador, sino por un esposo, por aquel que viene a consumar la comunión eterna entre Dios y su pueblo.
Padre celestial, gracias por enviarnos el salvador que necesitamos. Ayúdame a encontrar la satisfacción completa en su obra para mi correcta relación contigo. Por amor a Jesús, Amén.