16 de diciembre del 2020
Isaías 9:1-7
MÁS QUE UN SIMPLE NIÑO
“Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro”
Isaías 9:6
La película del “Rey León” comienza con la celebración del nacimiento del heredero al trono. Después de relatarnos los obstáculos que aquel pequeño vivió para convertirse en rey, la película termina dándole la bienvenida a su futuro substituto. Es el ciclo de la vida, como allí se le llama.
El pasaje de este día nos habla también del nacimiento de un rey futuro. Pero no se trata de un héroe de película animada, o de un monarca de ciencia ficción. Aquí se describe con mucha anticipación el nacimiento de Cristo, legítimo heredero al trono de David. Su majestad destaca incluso por encima de cualquiera de los grandes soberanos que la historia humana nos ha legado. ¿Leyó los nombres especiales con los que el profeta se refiere al Mesías? Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. ¿Y qué me dice de la duración y extensión de su reino?
Necesitamos un rey “real” como éste. Las noticias que hoy escuchamos no son mejores que las de aquel tiempo en que se pronunció esta profecía. Hay inestabilidad política, presiones económicas, amenazas sanitarias. Pero Cristo está en su trono, y sigue llevando la historia a su conclusión definitiva. Por eso confiamos en que la oscuridad no durará para siempre, sus enemigos serán derrotados, y su pueblo entrará en la paz duradera que ya experimentamos parcialmente.
Gracias, Señor, porque tu hijo ha venido, y nos permite vivir en la esperanza de un mundo mejor y duradero. Amén.
Estamos comenzando el año de 2021. En el año que concluimos tuvimos luchas inmensas, descendimos a valles oscuros, cruzamos desiertos tórridos y atravesamos pantanos peligrosos. Ahora, nos adentramos en los umbrales de un año más, trayendo en el equipaje muchas expectativas y no pocos temores. No se deje vencer por el desánimo. No sucumba al pesimismo. Sepa que Dios está sentado en su trono, tiene las redes de la historia en sus manos y gobierna a las naciones. Al mismo tiempo, ese Dios soberano se preocupa por usted, con sus luchas, sus sueños y sus necesidades. Coloque su carga a sus pies. Descanse en su cuidado, lleno de ternura. Él le ama a usted, trabaja en usted y le conducirá en victoria. Lea cada devocional con el alma sediente, con el corazón abierto a todo cuanto Dios preparó para usted. En la mesa del Padre hay pan en abundancia. En la presencia de Dios hay delicias para siempre. ¡Buena lectura!
Huascar de la Cruz
Es casado y tiene cuatro hijos. Ha sido pastor en México por largo tiempo, y en la actualidad funge como el director del Ministerio Reforma.