17 de noviembre del 2020
Lucas 1:26-38
UNA MUJER LLENA DE GRACIA
“El ángel le dijo: –María, no tengas miedo, pues tú gozas del favor de Dios”.
Lucas 1:30
¿Cuántas mujeres hoy en día pueden ser consideradas llenas de gracia? ¿Cuántas hacen de su hogar un santuario para servir, primero a Dios, y luego a los miembros de su familia?
Elegida entre todas las otras mujeres que nacieron en el mundo, María era especial. Ella era conocedora de las Escrituras y consagrada. Al recibir la visita del ángel que le informó que ella concebiría un hijo, el Salvador del mundo, ella simplemente respondió: “He aquí la sierva del Señor”.
María sabía de los riesgos de muerte que la iban a acompañar, pero eligió ser obediente y fiel, sujetándose a la voluntad de Dios.
El mundo ha cambiado y, desgraciadamente, muchas mujeres delegan la educación de los hijos que compete al hogar, para que otros la lleven a cabo.
Sabemos que muchas madres necesitan trabajar fuera para ayudar en la renta familiar o, incluso, porque los maridos se han ido del hogar. Pero es primordial crear, educar y enseñar a los hijos en los caminos del Señor.
Cómo dijo el ángel, María gozó del favor de Dios. ¡Que podamos tener otras Marías, otras mujeres que se sujetan a Dios y bendigan el hogar a través de su comportamiento!
Señor, que el ejemplo de María, de sumisión total a Dios, pueda contagiar a las mujeres de nuestros días. Amén.