Josué 24:1-28
SUMISIÓN TOTAL A DIOS
“Por mi parte, mi familia y yo serviremos al Señor”.
Josué 24:15
Una vida de confort es siempre una amenaza latente para las familias cristianas. Al tener todo a nuestra disposición corremos el peligro de olvidar el llamado especial que tenemos, y hacer de nuestra relación con Dios algo secundario.
Una amenaza así es la que percibió Josué, el gran líder de Israel. Después de haber cumplido la enorme tarea de introducir al pueblo de Dios a la tierra prometida, despidió a las familias para que se dedicaran a colonizar aquella tierra. Pero este ambiente de libertad y tranquilidad era una tentación para olvidar al Dios que los había sacado de Egipto y entregado esta tierra. Quizá externamente seguían confesando al Dios de Israel, pero internamente su corazón se estaba sintiendo a gusto en el mundo.
Cuando estaba a punto de despedirse de este mundo, Josué convocó a todas las tribus de Israel y les pidió que renovaran su compromiso con Dios. Él deja que ellos tomaran una decisión firme por Dios, pero no pide algo que él como líder no esté dispuesto a hacer. Y la decisión de Josué de seguir a Dios incluía a su familia.
El día de hoy también nosotros podemos escoger servir a Jehová con nuestra familia. No se trata simplemente de llegar a la iglesia. Se trata de responder a la gloriosa obra que él ha llevado a cabo en Cristo por nosotros, haciendo de él nuestra prioridad máxima en nuestra familia.
Señor, enséñame a cultivar los mismos valores de Josué, principalmente el liderazgo y la obediencia a ti. Amén.